Si se enrollan las hojas del limonero, una experta te cuenta por qué pasa y no siempre es por culpa de plagas

Si se enrollan las hojas del limonero, una experta te cuenta por qué pasa y no siempre es por culpa de plagas

Antes de intentar solucionar el problema, es importante identificar cuál es la causa real que afecta al árbol.

Cuando las hojas del limonero comienzan a doblarse hacia adentro, a arrugarse o a tener los bordes curvados, la principal sospecha suele ser la aparición de plagas. Sin embargo, no siempre se trata de insectos: también puede ser una señal de estrés hídrico por exceso de agua, raíces demasiado húmedas, falta de nutrientes o la exposición a temperaturas extremas.

Por eso, antes de aplicar cualquier tipo de pesticida o producto químico, es importante determinar con certeza la causa de las hojas enrolladas. En ese sentido, hay que prestar atención a otros indicios, como manchas, puntitos, color amarillento, tierra seca o encharcamiento en la tierra, entre otros.

Por qué se enrollan las hojas del limonero

Según explicó la especialista en horticultura Tia Silvasy, de la Universidad de Florida, cuando las las hojas del limonero se enrollan “es una señal de que la planta está sufriendo”. No obstante, las plagas no son la única explicación a ese problema.

Las plagas

En diálogo con el portal Better Homes & Gardens, la experta reconoció que los insectos pueden causar esta complicación en el limonero, dado que se alimentan de la savia de las hojas, lo que provoca que se enrollen y pierdan su color poco a poco.

Las plagas pueden hacer sufrir a los limoneros. (Foto: AdobeStock)

“Suelen ser insectos diminutos que no se ven fácilmente. Parecen motas de polvo. Verás las hojas dañadas antes que los insectos”, remarcó. En ese sentido, suele tratarse de pulgones, ácaros, trips o minadores de hojas.

Para evitar este problema, recomendó hacer fumigaciones de manera preventiva. En ese sentido, sugirió hacerlas cada dos meses, especialmente en los momentos en que empiezan a aparecer nuevos brote.

La sequía y el exceso de agua

Las hojas enrolladas también pueden aparecer por falta de riego. Cuando el limonero no recibe agua suficiente, las hojas suelen a curvarse hacia adentro. Se trata de una respuesta de la planta para reducir la pérdida de humedad.

Para descartar que se trata de esta causa, hay que controlar la humedad del suelo, ya sea con un medidor o simplemente con los dedos. La regla es básica: si el sustrato está seco de 5 a 7 centímetros debajo de la superficie, lo más probable es que haya que regar.

Sin embargo, es importante no aplicar un exceso de agua, dado que eso podría generar un estrés hídrico, otra de las posibles causas de las hojas enrolladas. La recomendación es evitar que se formen charcos, porque eso hace mucho más probable que las raíces se pudran y el árbol se debilite.

Temperaturas extremas

Las condiciones climáticas también pueden ser responsables de que las hojas del limonero se enrollen hacia adentro. En específico, las temperaturas inferiores a 0°C o superiores a 35°C pueden dañar las hojas y hacer que sus bordes se curven.

Para protegerlos de las heladas, se recomienda envolverlos con telas o mantas especiales. Por el contrario, ante una ola de calor, lo aconsejable es aumentar la frecuencia del riego, dado que el agua se evapora más rápido.

Cómo ayudar al limonero cuando las hojas se enrollan

Para revertir las hojas enrolladas, lo más importante es identificar qué le está pasando al limonero, dado que no todas las causas tienen las mismas soluciones. Por ejemplo, un árbol con raíces debilitadas podría empeorar aún más si se le echan productos químicos, creyendo que las plagas son el problema.

Cuáles son las señales de que el limonero tiene plagas. (Foto: AdobeStock)

Por eso, estos son los pasos que hay que seguir para determinar cuál es el problema:

  • Mirar el envés de las hojas: en la parte posterior de las hojas, que suele tener un tono más claro que la parte superior, suelen estar los pulgones, ácaros y otros insectos pequeños.
  • Revisar los brotes nuevos: si están deformados, pegajosos o con marcas, puede haber una plaga.
  • Controlar la humedad del suelo: la tierra debe mantenerse húmeda, pero no encharcada. Verificar que no haya exceso de agua, pero que la tierra no esté seca a más de 5 centímetros de profundidad.
  • Observar el color de las hojas: si además de enrolladas están amarillas o con aspecto débil, puede ser una nutrición deficiente.

Si se trata de plagas, se puede echar jabón potásico o aceite de neem sobre las hojas afectadas, según la experta Tia Silvasy. En caso de tratarse de sequía o exceso de agua, basta con regular la frecuencia del regado.