La mujer operaba en el Barrio Esperanza. El negocio fue descubierto tras denuncias anónimas. Se llevó a cabo un operativo que incluyó allanamientos y secuestro de cocaína.
Reinalda Villalba, apodada “La Reina”, y su hija Daiana Micaela Villalba fueron condenadas a seis y cuatro años de prisión, acusadas de vender droga en uno de los barrios más pobres de Monte Hermoso, en la ciudad de Bahía Blanca.
El fallo llegó tras un juicio abreviado, luego de una investigación que arrancó por denuncias anónimas y terminó con la desarticulación de un punto de venta en el Barrio Esperanza, conocido también como “El Bajo” o “Villa Las Latas”.
La Justicia condenó a seis años y seis meses de cárcel a la madre y a r cuatro años y dos meses de prisión a la hija.
Ambas fueron halladas culpables de comercializar cocaína y marihuana en dosis fraccionadas, utilizando pagos electrónicos y entregas pactadas con los compradores a través de los famosos “buzones narco”.
Cómo fue la investigación que terminó con la banda
La causa se inició a partir de denuncias anónimas que fueron depositadas en los llamados “buzones antinarco”, un sistema que empezó a usar la policía de investigación de drogas ilícitas.
Los investigadores pusieron vigilancia en la casa del barrio apuntada por los vecinos, donde vivía la mujer de 56 años y su hija de 21, y detectaron un flujo constante de personas que entraban y salían, pero solo permanecían adentro apenas dos minutos.
El análisis de comunicaciones telefónicas permitió vincular a Reinalda Villalba con otro investigado por narcotráfico y comprobar el intercambio de mensajes y comprobantes de transferencias bancarias.
La mayoría de los pagos por la compra de drogas se realizaban a cuentas bancarias a nombre de Daiana Villalba, bajo el alias de Mercado Pago “SoyReina2312”, lo que reforzó la hipótesis de una actividad coordinada entre madre e hija.
El operativo final se realizó a fines del 2025, cuando el Juzgado de Garantías Nº 2 ordenó un allanamiento en la vivienda de la familia Villalba.
Durante el procedimiento, la policía secuestró 53,4 gramos de cocaína distribuidos en once envoltorios. Diez estaban ocultos dentro de una media en una zapatilla bajo una mesa de luz, y el restante en la cartera de la joven.
Además, se incautaron una balanza de precisión, recortes de nylon y una cuchara con restos de cocaína, elementos utilizados para el fraccionamiento y la venta de la sustancia.
Con todas las pruebas reunidas, la Justicia dio por acreditada la responsabilidad de ambas mujeres en el delito de “comercialización de estupefacientes” y dispuso que las condenas sean de cumplimiento efectivo.