La curiosa historia del vuelo que conecta a Cabo Verde con un pequeño estado de EE.UU.

La curiosa historia del vuelo que conecta a Cabo Verde con un pequeño estado de EE.UU.

Rhode Island tiene una sola ruta internacional y es hacia el país africano; la explicación se remonta a más de 200 años atrás

En el estado más pequeño de los Estados Unidos, Rhode Island, su aeropuerto, ubicado en Providence, cuenta con una sola conexión internacional. Su particularidad es que no va a Europa ni al Caribe o Canadá, sino que cruza el Atlántico durante más de 4800 kilómetros hasta Cabo Verde, el país insular frente a la costa occidental de África que ganó renombre en el Mundial y será rival de la Argentina por los dieciseisavos de final.

La historia fue contada por Noel Philips, creador de contenido británico especializado en viajes y aviación, en un video publicado en YouTube. Philips tomó ese vuelo para responder por qué un aeropuerto de Rhode Island tiene una ruta directa a una pequeña nación africana.

El servicio opera una vez por semana y está a cargo de Cabo Verde Airlines, la aerolínea nacional del país. En el viaje registrado por Philips, la aeronave utilizada fue un Boeing 737 MAX 8, configurado únicamente en clase económica.

El enigma empieza a desarmarse al mirar quiénes viajan. Philips cuenta que, al comprar su pasaje, el avión estaba casi completo. Ya a bordo, encontró la clave, porque la mayoría de los pasajeros eran caboverdianos que visitaban a sus familias en Estados Unidos o residentes en Estados Unidos que viajaban a reencontrarse con familiares en Cabo Verde.

La explicación no está en una campaña turística ni en una apuesta reciente de conectividad. Empieza mucho antes de los aviones. En los siglos XVIII y XIX, la caza de ballenas fue una de las grandes actividades económicas de Nueva Inglaterra.

Barcos que partían desde Rhode Island y Massachusetts cruzaban el Atlántico durante meses, a veces durante años, en busca de ballenas. En esas travesías, Cabo Verde ocupaba un lugar estratégico, donde sus islas estaban ubicadas sobre las rutas marítimas que conectaban Europa, África y América.

Los barcos hacían escala allí y muchos caboverdianos se sumaban como tripulantes. Con el tiempo, miles cruzaron el océano hacia Nueva Inglaterra, se instalaron en Rhode Island y en el sudeste de Massachusetts, formaron familias y construyeron comunidades que mantuvieron el vínculo con las islas de origen durante generaciones.

Cabo Verde en su celebración cuando clasificó al Mundial
Cabo Verde en su celebración cuando clasificó al Mundial

Ese movimiento migratorio explica lo que hoy parece extraño en una pantalla de salidas. Rhode Island alberga una de las comunidades caboverdianas más importantes fuera de Cabo Verde. Por eso, más de dos siglos después de aquellos viajes en barcos balleneros, un Boeing 737 sigue uniendo una vez por semana los mismos extremos del Atlántico.

El vuelo que tomó Philips salió con unas cuatro horas de demora y aterrizó en Praia (capital del país africano) cerca de las 5 de la mañana, hora local. Cabo Verde está formado por diez islas volcánicas dispersas en el Atlántico, a poco más de 560 kilómetros de la costa africana. Durante siglos, su ubicación lo convirtió en un punto de paso para barcos que se movían entre continentes. La vida del archipiélago estuvo marcada por el mar, la pesca y las rutas oceánicas.