El canciller Pablo Quirno respaldó al gobierno del presidente boliviano, Rodrigo Paz, y pidió una mayor apertura.
Sin el presidente Javier Milei, la cumbre del Mercosur inició este martes sus deliberaciones con el anunciado comienzo de las negociaciones de un Acuerdo de Asociación Económica (AAE), equivalente a un tratado de libre comercio, entre el bloque regional y Japón.
“Celebro que lanzamos las negociaciones (...) del acuerdo de libre comercio con Japón”, señaló el presidente de Paraguay, Santiago Peña, en la LXVIII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Mercosur.
El mandatario paraguayo calificó el inicio de las negociaciones como “un paso histórico” que abre las puertas “de una de las economías más importantes del mundo” y que fortalece, según dijo, la proyección del Mercosur hacia Asia.
“Los japoneses son buenos amigos y son los mejores aliados que podemos tener en nuestro bloque. Les pido que podamos avanzar con ellos”, añadió Peña al dirigirse a sus homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Uruguay, Yamandú Orsi; Bolivia, Rodrigo Paz; Ecuador, Daniel Noboa; y Chile, José Antonio Kast, los dos últimos invitados.
Milei es el único presidente del bloque ausente en la reunión, que se celebra en Luque, en las afueras de Asunción. En la cumbre, Paraguay traspasará la presidencia pro-témpore a Uruguay.
El canciller argentino, Pablo Quirno, ocupa el lugar del presidente Milei, que se quedó en Buenos Aires para atender “temas de gestión” en la antesala de la jura este martes de su nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Pablo Quirno llamó a avanzar hacia una mayor apertura comercial
En su discurso, Pablo Quirno llamó al bloque suramericano a abandonar una visión proteccionista frente al escenario internacional y avanzar hacia una mayor apertura comercial.
“Señores presidentes, el Mercosur debe dejar de mirar el mundo como una amenaza y asumir el papel que le corresponde”, afirmó.
Además, consideró que el bloque “puede resignarse a administrar una estructura lenta, defensiva y alejada de las necesidades” de sus ciudadanos o “recuperar su vocación original y convertirse en una plataforma de prosperidad, competencia y proyección global”.
“El Mercosur necesita una discusión más profunda sobre su funcionamiento económico. Durante demasiado tiempo, nuestra región padeció una verdadera adicción al proteccionismo”, señaló.
Quirno se reunió con el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y le transmitió su “apoyo incondicional a la democracia boliviana” tras los 50 días de conflicto social y protestas impulsadas por sectores que exigían su renuncia..
“En el marco de la Cumbre del Mercosur, mantuve un encuentro con el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Rodrigo Paz. Le transmití el claro mensaje del presidente Milei: ‘El apoyo argentino a la democracia boliviana, ha sido, es y será incondicional’“, expresó Quirno a través de la red social X, donde publicó una foto junto a Paz.
La negociaciones con Japón
El Mercosur indicó en un comunicado que con este acuerdo las partes buscarán “ampliar el acceso a los mercados de bienes agrícolas y no agrícolas, la cooperación y las inversiones recíprocas, e integrar las cadenas de valor entre ambas economías”.
Durante los diálogos establecidos desde diciembre pasado, cuando se firmó el acuerdo Asociación Estratégica Mercosur-Japón, ambas partes confirmaron que, “frente a un escenario internacional inestable, cooperarán para garantizar la seguridad económica y alimentaria”, según la nota.
Esta cooperación incluye la diversificación de las cadenas de suministro en sectores estratégicos como minerales críticos, energía, tecnología y agronegocios.
El acuerdo, añadió la nota, integrará una zona de libre comercio de aproximadamente 400 millones de personas y un producto interior bruto (PIB) combinado de 7 billones de dólares.
Japón es uno de los diez principales socios comerciales del Mercosur, con un intercambio comercial de 13.700 millones de dólares en 2025.
El 20 de diciembre pasado, los presidentes del Mercosur anunciaron, durante una cumbre en Foz de Iguazú (Brasil), el lanzamiento de las negociaciones para alcanzar un acuerdo de preferencias arancelarias con Vietnam.
Poco después, el 17 de enero, el bloque firmó con la Unión Europea (UE) un acuerdo que abrió una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con un mercado de más de 700 millones de consumidores y cerca de una cuarta parte del producto interno bruto (PIB) global.
Además, el Mercosur negocia acuerdos de comercio con Emiratos Árabes Unidos y Canadá, el Reino Unido, Indonesia y Malasia, y negocia una ampliación del acuerdo de preferencias arancelarias con la India.
(Con información de EFE)