Potente y veloz, se llama Mahmoud Hassan pero lo apodaron como el exjugador de la Juventus y River por su parecido físico y sus movimientos.
Cuando David Trezeguet daba la vuelta olímpica en el Stade de France como campeón del mundo con Francia en 1998, Mahmoud Trezeguet aún no había cumplido tres años, no había sospechas de que podría ser futbolista cuando fuese grande ni mucho menos delantero de Egipto en un Mundial, justamente bajo el nombre de Trezeguet, en homenaje al futbolista argentino.
Pero a medida que fue creciendo y el fútbol lo comenzó a apasionar, Mahmoud Trezeguet se fue a probar como atacante al club más popular de El Cairo, el Al Ahly, donde su físico, su potencia y sus movimientos llamaron la atención enseguida de sus entrenadores.
Y uno de ellos, no solo que lo confirmó como pieza importante en las categorías formativas de Al Ahly, sino que le puso un apodo, porque ese flaco le hacía acordar al futbolista francoargentino campeón del mundo en Francia 98, David Trezeguet.
Y comenzó a llamarlo “Trezeguet”, a secas. Y con el director técnico, el resto de sus compañeros y los otros entrenadores, hasta que el propio Hassan lo adoptó como su seudónimo y ya no fue más Hassan para el mundo del fútbol, sino, simplemente, Mahmoud Trezeguet, como él mismo lo tiene en su cuenta de Instagram con casi 10 millones de seguidores.
La historia de Mahmoud Trezeguet
A pesar de que en Egipto todos le vieron similitudes y Mahmoud Trezeguet se hizo cargo del apodo y lo transformó en su nombre propio, a David Trezeguet, el original, le cuesta hallar el parecido, tal como lo dijo cuando le consultaron por la curiosidad.
“El pelo no es el mismo, ni la posición de juego tampoco, pero tendré que preguntarle a mi padre si ha estado antes en Egipto”, bromeó el ex jugador de la Juventus y de River, que nació en 1977 en Francia, cuando su papá, argentino como su mamá, jugaba en el fútbol francés.
La historia del Trezeguet original empezó en Francia, donde nació, pero siguió en la Argentina, adonde llegó con tres años. Antes de irse a jugar y triunfar en Europa a los 17 años, se inició en el fútbol en Platense: ahí debutó en 1994 y con menos de 10 partidos en Primera, migró a su tierra de nacimiento.
Pero, claro, el Egipto lo conocieron por sus goles en la Juventus y en la selección francesa y de ahí que Mahmoud Hassan recibió el seudónimo que hoy luce como nombre en su camiseta.
El gol de Trezeguet a Nueva Zelanda en el Mundial 2026. Video: DSports. Foto: Instagram @mahmoudtrezeguet.
Camino a sus 32 años, el Trezeguet egipcio también tuvo sus buenos momentos en Europa, donde jugó en el fútbol belga, en Turquía y en la Premier inglesa, donde fue fue compañero del Dibu Martínez en el Aston Villa, durante la primera temporada del arquero argentino en el club de Birmingham.
Bélgica, en 2015, en el RSC Anderlecht, fue el primer destino europeo de Mahmoud Trezeguet y posiblemente el más complejo: le costó tanto hablar el idioma, que eso repercutió en sus posibilidades en el equipo y en su juego. Así lo relató su entrenador de entonces, Besnik Hasi:
“Es talentoso, pero le falta fluidez en el idioma. Es un jugador aplicado y entrena bien con nosotros, así que le di una oportunidad, pero rara vez entiende lo que le decimos: tratar con él es muy difícil debido a la barrera del idioma”, dijo. Estuvo un par de temporadas en Bélgica antes de ser cedido a Turquía.
Hoy su destino en clubes está vinculado con Arabia Saudita, ya que Al Ahly egipcio lo acaba de transferir en 1.500.000 dólares por su pase al Al Riyadh. Pero su cabeza está puesta en el Mundial, donde ya hizo historia con Egipto. Justamente se dio el gusto de convertir un gol, en el 3-1 contra Nueva Zelanda, de la fase de Grupos.
“Es un sueño que persigo desde niño. Cualquier jugador desea estar en una Copa del Mundo. Trabajé duro por este deseo que me lo impulsó mi papá”, dice Trezeguet, hablando de Hassan padre, de quién heredó el apellido, y no de David Trezeguet, de quien heredó el apodo.