Ni acero ni cemento: el invento de los ladrillos eternos que se pueden reutilizar tras décadas de uso

Ni acero ni cemento: el invento de los ladrillos eternos que se pueden reutilizar tras décadas de uso

Este avance en el mercado de la construcción puede tener un impacto ambiental enorme, además de un ahorro en materiales.

En Austria, un grupo de investigadores le dio forma a un invento que podría cambiar la construcción para siempre: se trata de ladrillos eternos que pueden ser reutilizados y por ende generarán ventajas medioambientales y económicas.

Lo que hace diferente a este nuevo desarrollo es que no se necesita el agregado ni de acero ni de cemento para montarlos en una construcción. Se trata de muros estructurados de fábrica, que se pueden desmontar y ser trasladados en el momento que se lo necesite. Y eso sin tener que llegar al límite de la demolición que se acostumbra tradicionalmente.

Este desarrollo fue co-creado por un equipo de investigación de la Graz University of Technology, junto al fabricante austríaco Wienerberger.

Cómo funcionan estos muros desmontables

La novedad es que el traslado de estos muros no daña sus propiedades estructurales ni térmicas. Se lo puede desmontar gracias a que tiene un sistema de juntas reversibles que permite que no deban romperse los ladrillos para separarse.

El espesor de los muros de ladrillo es de 44 centímetros y los ladrillos contienen lana aislante para garantizar un aislamiento térmico suficiente.

El proyecto, llamado Re-Use Ziegelwand, viene además a resolver una serie de problemas que preocupan. Uno es la generación de desperdicios, ya que la construcción en Europa significa un tercio de los residuos.

El otro apunta al medioambiente, porque la producción de ladrillos consume energía y genera emisiones en los hornos donde se los cocina a altas temperaturas, como en el transporte. Según los datos del proyecto las emisiones de CO₂ pueden reducirse alrededor de un 60% frente a métodos tradicionales.

Así son los muros reutilizables que puede terminar con los ladrillos convencionales y pasar a estos eternos. Foto: : IBPSC – TU Graz.

“Los resultados de nuestra investigación hasta la fecha demuestran que se puede evitar una proporción significativa de las emisiones totales durante la segunda fase de uso mediante la reutilización, desarrollando una solución de juntas innovadora”, sostuvo Hans Hafellner, director del proyecto en el Instituto de Física de la Construcción, Servicios y Construcción de la Universidad Técnica de Graz

Aunque esta innovación pueda parecer un paso más de la reutilización de materiales, esto termina siendo diferente, porque el muro de ladrillos se vuelve a poner intacto en la construcción de un nuevo edificio, conservando su valor a nivel económico y energético.

El equipo de investigadores probó el desarrollos con el uso de un edificio modelo. De acuerdo a lo publicado por la universidad, las juntas y las estructuras de las paredes no solo cumplieron con todos los requisitos, sino que el edificio se mantuvo funcional incluso después de ser desmantelado y reconstruido en otro sitio.

Los grandes avances en la industria de construcción para dañar menos el medioambiente

La Unión Europea comenzó hace años a endurecer las medidas con el problema de las emisiones de carbono, que afectan profundamente al medioambiente. En el último tiempo, se empezó a usar el concepto de energía embebida, que es toda la cadena de producción en la construcción, como fue expuesto con el tema de los ladrillos.

Las casas prefabricadas, los pasaportes digitales para los materiales, la recuperación de los elementos para ser reutilizados, entre otras medidas, ayudan a reducir las emisiones para poder cuidar el medioambiente.

Algunos de los detractores de estos tipos de avances utilizan las medidas de seguridad como argumento en contra, aunque las investigaciones de estas innovaciones llevan años y se aseguran de que no se ponga en riesgo la estructura del edificio.

Las casas prefabricadas son una tendencia cada vez más vista en la construcción. Foto: Freepik.

El mayor desafío sigue siendo cambiar la mentalidad de los grandes agentes del sector, así como los líderes mundiales, que son los que tienen que ayudar a las organizaciones a poder establecer estos cambios, con el fin de cuidar el planeta.