Mundial y trabajo: el 95% de los argentinos dice que mantiene o mejora su productividad durante el torneo

Mundial y trabajo: el 95% de los argentinos dice que mantiene o mejora su productividad durante el torneo

Un informe privado desarmó uno de los principales temores de las empresas: solo el 5% de los trabajadores aseguró que rinde menos durante el Mundial. Casi la mitad afirmó que el torneo mejora el clima laboral.

Cada partido de la Selección argentina vuelve a instalar la misma duda en muchas empresas sobre cuánto puede afectar el Mundial a la jornada laboral. Un informe de Bumeran mostró que esa preocupación, al menos por ahora, no se refleja en los lugares de trabajo. El 95% de los trabajadores argentinos asegura que mantiene o mejora su productividad y solo el 5% reconoce una caída en su rendimiento. Mientras que el 47% considera que la Copa del Mundo mejora el clima laboral.

De esta manera, los resultados muestran que la expectativa por los partidos convive con la rutina laboral mucho mejor de lo que puede suponerse. Cuando un encuentro importante coincide con el horario de trabajo, el 56% afirmó que continúa trabajando normalmente; otro 26% respondió que sigue el partido de reojo mientras cumple con sus tareas; el 13% dijo que pide autorización para verlo, y apenas el 5% reconoció que deja de trabajar durante ese momento.

La predisposición a cumplir con la jornada también se reafirma en una baja de las inasistencias. El 89% aseguró que nunca faltaría al trabajo para mirar un partido del Mundial; el 10% dijo que solo lo haría si se tratara de un encuentro decisivo y apenas el 1% respondió que se ausentaría para seguir cualquier partido del torneo.

Ni siquiera una eventual final modifica demasiado ese comportamiento, ya que el 62% afirmó que trabajaría como siempre; el 35% pediría verlo desde su lugar de trabajo; el 2% faltaría alegando enfermedad, y apenas el 1% sostuvo que renunciaría.

El efecto que más se siente está en el clima laboral

Además de mantener la productividad, los trabajadores perciben que el Mundial cambia el ambiente dentro de las empresas. Para el 47% mejora el clima laboral; para el 36% no hay diferencias; para el 14% depende del desempeño de la Selección, y solo para 3% lo empeora.

Productividad y Mundial de Fútbol (Gráfico: Bumeran).

Federico Barni, CEO de Bumeran en Jobint, “los datos derriban el mito de que el Mundial impacta negativamente en la productividad”. “Lo que cambia durante el Mundial no es la productividad, sino la conversación. La ilusión compartida es una gran oportunidad para humanizar los equipos y fortalecer de manera espontánea la cultura organizacional. Las personas no trabajan aisladas, trabajan en comunidad, y rinden mejor cuando sienten que forman parte de algo”, señaló .

Cómo se preparan las empresas

Aunque el entusiasmo por la Copa del Mundo está presente en la vida de la mayoría de los argentinos, el 65% de los trabajadores afirmó que en su empresa no hay cambios durante el torneo. Entre las organizaciones que sí adoptan medidas, el 65% permite ver los partidos de la Selección, el 45% organiza espacios compartidos para seguir los encuentros, el 26% mantiene televisores con la transmisión del Mundial, el 12% habilita jornadas de trabajo remoto cuando juegue la Argentina y el 8% aplica otras iniciativas.

El impacto del Mundial de Fútbol en el clima de las empresas (Gráfico: Bumeran).

Por su parte, el 68% de los especialistas en Recursos Humanos aseguró que no está preocupado por una posible caída de la productividad durante el Mundial, mientras que el 45% consideró que el torneo incluso aumenta la motivación de los equipos. Entre quienes detectan algún efecto sobre el rendimiento, el 56% cree que es negativo, el 33% sostiene que resulta positivo y el 11% entiende que no genera cambios.

Los especialistas también advirtieron que el entusiasmo tiene límites. El 49% dijo que observa más ausencias durante partidos importantes y el 73% afirmó que las faltas injustificadas reciben algún tipo de sanción. Aun así, la fotografía general del estudio refleja que para la mayoría de los trabajadores argentinos, la pasión por el Mundial convive con la rutina laboral mucho mejor de lo que indican los prejuicios.