Los locales de K beauty no solo invadieron el barrio Le Marais, sino que en las Galerías Layafette hay un espacio exclusivo para productos coreanos.
En el barrio parisino de Le Marais, uno de los más prestigiosos y populares de París, los locales de cosmética surcoreana se suceden hoy de calle en calle.
Sus estantes están monopolizados por productos con la etiqueta ‘K-Beauty’: la “belleza coreana” que promete una piel sin imperfecciones.
Alondra, salvadoreña residente en París, es una de las muchas jóvenes que frecuenta este tipo de establecimientos, donde acude cuando se le acaba alguno de los seis productos de cuidado facial que hoy forman parte de su rutina diaria.
“Si lo comparas con otras marcas, por ejemplo americanas o francesas, el precio es mucho más bajo y los resultados son muy buenos”, opinó, tras salir de una de las muchas cadenas de tiendas que hoy pueblan la ciudad.
Según afirmó a EFE el dueño de dicho local, Philippe Nguyen, tan solo su cadena ha pasado de no existir en París a tener quince locales en menos de 4 años.
Un tocador de escala industrial
Este interés por la “piel perfecta” importado de Seúl no se limita a pequeñas tiendas atentas a la última moda, sino que ya se ha trasladado a la primera línea de la cosmética francesa.
En las Galerías Lafayette de París, que es el espacio comercial más grande de Europa y uno de los más importantes del mundo, cada vez hay más promociones con marcas de K-Beauty, sus productos copan estantes enteros y ya cuentan con un espacio dedicado junto a su nueva parafarmacia.
La encargada de ventas en dicha sección de las Galerías Lafayette, Romane Juste, explicó a EFE que esta tendencia “se ha disparado en las redes sociales, sobre todo en TikTok” y que parece haberse vuelto perenne porque “los productos funcionan y los clientes vuelven a comprarlos”.
“Son texturas diferentes y rutinas de varios pasos. Se habla mucho de la ‘glass skin’; una piel como un espejo, con un acabado muy, muy brillante. De hecho, la luminosidad, el ‘glow’, es definitivamente lo que más se ve en estos productos”, afirmó Juste.
Además, estos productos invitan a crear una rutina diaria de cuidado facial o ‘skincare routine’, con el que se recomiendan múltiples cremas y lociones para acompañar el efecto de las mascarillas.
Según la encargada, el cosmético más vendido es una mascarilla que se adhiere a la piel por las noches para amanecer con la tan ansiada ‘glass skin’; un producto que atrae tanto a jóvenes de 16 “hasta los 70 años”, hombres y mujeres.
La creciente popularidad de estos productos y la diversificación de su oferta ha hecho que firmas surcoreanas de cosmética como Amorepacific, el conglomerado empresarial más grande del sector, superen los 2.600 millones de euros en ingresos este 2025.
El interés por el ‘K-Beauty’ es tan solo una de las muchas facetas de la llamada ola coreana o ‘Hallyu’, una importación cultural masiva de cultura coreana que abarca disciplinas tan variadas como la música (K-pop), la cocina (K-food) o las series de televisión (K-drama).