- Fue el líder supremo del país. Murió en un ataque de Israel y Estados Unidos hace cuatro meses.
- Los actos fúnebres durarán seis días y se extenderán hasta Irak. Expectativa por la presencia de su hijo y sucesor.
Irán se prepara para despedir al que fuera el líder supremo iraní, Alí Khamenei, con los mayores funerales de su historia: seis días de ceremonias, en medio de fuertes medidas de seguridad y cuatro meses después de su asesinato por Israel y Estados Unidos en el primer día de la guerra.
Aunque los funerales comienzan oficialmente el próximo sábado, el viernes se realizará una ceremonia para altos cargos iraníes y representantes extranjeros cerrada al público.
El sábado y domingo se realizará un velorio en la mezquita Mosalla de Teherán y el lunes el cortejo recorrerá la capital; el martes, el funeral se trasladará a la ciudad religiosa de Qom; el miércoles a Irak, donde el recorrido fúnebre está programado para pasar por Nayaf y avanzar hacia la provincia santa de Kerbala. Estas ciudades albergan los santuarios más sagrados para el islam shiíta.
Finalmente Khameneí será enterrado en la urbe sagrada de Mashad, en el noreste de Irán, en el el mausoleo del imán Reza, el octavo del shiísmo.
¿Estará su hijo?
Casi cuatro meses después de su nombramiento como líder supremo de Irán, Mojtaba Khameneí, no ha aparecido aún en público y hay expectativas de que lo haga por primera vez durante los funerales su padre.
Observadores y analistas consideran que su aparición en los funerales de su padre tendría un enorme poder simbólico: se despide al hombre que dirigió los destinos de la República Islámica durante 36 años y se saluda al nuevo líder.
Las autoridades iraníes o bien guardan silencio acerca de la posible aparición del líder, de 56 años y que fue nombrado el 8 de marzo, o esquivan las preguntas sobre ello.
"La información sobre la presencia del líder supremo de la Revolución en esta ceremonia es competencia exclusiva de su oficina y no entra dentro de las atribuciones ni del conocimiento del comité organizador", dijo en una rueda de prensa el martes el secretario del comité organizador de la ceremonia fúnebre del líder supremo, Ali Akbar Pourjameshidian, al ser consultado.
La oficina del líder supremo no ha realizado ningún tipo de anuncio al respecto.
Antes de su nombramiento como líder supremo la mayoría de los iraníes no habían escuchado ni oído a Mojtaba, quien optó por trabajar en la oficina de su padre con un perfil alejado de la luz pública.
Desde el 8 de marzo la nueva máxima autoridad política y religiosa de la República Islámica tampoco ha aparecido en público y se ha limitado a emitir comunicados que o bien han sido leídos por presentadores en la televisión estatal o se han distribuido en sus redes sociales, pero no ha aparecido en público ni publicado vídeos o audios.
En contraste con esa ausencia física, las calles de Teherán se han llenado en los últimos meses de enormes carteles que muestran su retrato individual o junto a los de su asesinado padre, Alí Khameneí, y el fundador de la República Islámica, Ruhollah Jomeiní.
Ello en medio de las especulaciones sobre su estado de salud y las informaciones acerca de que sufrió heridas en el ataque que mató a su padre y a varios de sus familiares.
Desde el 8 de marzo ha emitido 14 comunicados la mayoría relacionados con festividades religiosas y el más importante de ellos sobre el memorando de entendimiento con Estados Unidos para poner fin a la guerra y reabrir Ormuz.
En ese comunicado, se distanció del acuerdo con Estados Unidos afirmando que "en un principio tenía otra opinión" respecto al pacto pero decidió dar su visto bueno a la firma porque el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, asumió "explícitamente la responsabilidad".
Con información de EFE