La tristeza de Guido Pennelli, el actor que interpretó a Daniel Melingo en La dicha en movimiento, la película sobre la historia de Los Twist

La tristeza de Guido Pennelli, el actor que interpretó a Daniel Melingo en La dicha en movimiento, la película sobre la historia de Los Twist

  • El filme de Maxi Gutiérrez se estrenó en 2025 y el protagonista de "Once" (Disney +) hizo el rol del músico.
  • Cómo fue su encuentro con él, que le dijo de su composición y cuál cree que es el legado que dejó el artista.

“Como actor siento el agradecimiento de haber tenido la posibilidad de representar a alguien que hablaba con su obra. Que era pura música y talento. Poder ser el último Daniel Melingo en cines es un orgullo que no esperaba, pero que me da la inmensa responsabilidad de ser la posible puerta de entrada para nuevas generaciones”. Con esta frase el actor y músico Guido Pennelli resume, en charla con Clarín, la importancia de su ultimo papel cinematográfico en 2025: cuando en la película La dicha en movimiento, se puso en la piel de ese Daniel Melingo que en 1983 se encerraba casi 30 horas con los Twist para poner todo patas para arriba con el disco homónimo a la película de Maxi Gutierrez.

El destino encontró a este joven actor de 32 años con el triste título periodístico der ser quien personificó por última vez a Melingo, antes de que el talentoso músico argentino pase a la inmortalidad el 30 de junio de 2026, y ocupe su lugar en el Olimpo del rock nacional argentino.

Guido Pennelli señala que se enteró de la muerte de Melingo por su novia y luego por su papá. Que para él el martes 30 fue un día fuerte y que en ese momento no reparó en que era el último que se puso en sus zapatos.

Cuenta que si bien conocía muchas de sus canciones “Chalamán fue uno de mis temas preferidos de toda mi vida”, y preparar la historia de Melingo para la película lo transformó en un admirador de su obra completa.

“Me quedo- con la tristeza- agrega- de que ya no esté más y no pueda seguir haciendo música, pero con la satisfacción que pude disfrutar en profundidad a un artista enorme. Me alegra que pudo dejar tanta obra. La música es eterna y el mensaje es una huella enorme. Gracias a Dios tenemos una cantidad de artistas impresionante en la Argentina, que dejaron un legado zarpado para las nuevas generaciones y es nuestro deber seguir mostrándolo”.

El día que se conoció con Melingo

Guido para una generación es Ezequiel Correa, el canchero arquero de Los Halcones Dorados en la serie Once (2017-2019) y Once, Nueva generación (2026), pero tras esa personificación que hoy lo ubica en el maistreem de habla hispana desde una plataforma como Disney+, hay un artista fanático del rock nacional de los '80 y '90, que se encuentra mucho más cómodo en un estudio de grabación que en un vestuario de futbol.

Maxi Gutiérrez era su director en otra serie juvenil (Freaks, 2021). El realizador tenía una idea en la cabeza desde hacía un tiempo: contar como desde la oscuridad se puede salir con una explosión creativa. Ese iba a ser leiv motiv de su película La dicha en movimiento, donde quería develar cómo en 29 horas y media Daniel Melingo, Pipo Cipolatti y Fabiana Cantilo, entre otros grabarían el disco explosión de los Twist, con clásico como Cleopatra y Pensé que se trataba de cieguitos.

“Quiero que hagas de Melingo”, le dijo Maxi aquel 2021. Así que el actor empezó a investigar sobre su obra. Entender sus búsquedas y su rol en ese binomio creativo con Pipo.

El camino del personaje empezó con la obra. Guido siempre fue un melómano y eso parecía no ser un problema. Enseguida entendió que la carrera de Daniel Melingo no se cerraba en Los Abuelos de la nada o Los Twist. “Su banda Lions is Love me flasheó la cabeza. Ahí me di cuenta que lo que se conocía era solo una cara de su música, sólo una faceta. Después había todo un mundillo, psicodélico, oscuro, alternativo, que me pareció súper interesante y que me encantó”, revela.

Además de lo musical, hubo algo misterioso del cantautor que al actor lo atrapó “Siento que Melingo, si bien hizo muchísima música y vas a encontrar grandes entrevistas, nunca fue un artista mediático. Siempre hubo algo de misterio atrás de él. Una cosa es estar presente y otra es ser mediático. A Daniel se lo valora por su obra y eso es lo que más me atrapó”.

Luego del acercamiento artístico, llego la presentación formal. Gutiérrez lo invitó a conocerlo y a ver una obra de tango que hacía Melingo que se llamaba Linyera. “Era un inmigrante que venía de Europa a la Argentina y descubría el tango y a mí me encantó”, cuenta .

Y agrega: “Flashee con la batería y la puesta en escena. Me voló la cabeza lo que había visto y más si en perspectiva lo relacionaba con el artista que había grabado la canción 25 estrellas de oro, había algo de artista total que me volvía loco”.

A la salida del show se conocieron. El director los presentó y le dijo que iba a ser el actor que lo personificara “Fue muy agradable y cálido. Un tipazo. La verdad es que me tiró la mejor y me lo hizo muy fácil”.

La venia a su personificación

Desde ese primer encuentro no tuvieron mucho más contacto, hasta el estreno en diciembre del año pasado. Cuenta que le dijo que le “había gustado mucho su trabajo y la película” y que se lo agradecía. “Siempre tuvimos una relación muy respetuosa”, dice .

“Yo le pude expresar todo lo que admiraba y todo lo que disfrutaba su trabajo. Él siempre me hizo llegar su buena onda. A pesar de tomar distancia de la peli, siempre fue muy respetuoso y agradable”.

Guido se define como “de una generación intermedia” entre aquel mundo analógico de casetes, discos y salida de la dictadura a este de redes sociales y viralizaciones, por eso es que pudo valorar y disfrutar de lo que hablaba el rock de los '80, a pesar de no ser contemporáneo. “Yo conocí aquel mundo de disfrutar el arte desde otro lado y te diría que es mucho mejor desde algunos aspectos, por eso reivindicar a este tipo de genios me parece fundamental, por lo menos es lo que intentamos”.

Sobre la película recuerda: “Muchas veces se reconocen a los artistas cuando ya no están más. Pero La dicha en movimiento fue un poco eso, un reconocimiento a la valentía y el talento de Daniel y Pipo en un momento muy oscuro de la historia argentina y poder ser parte fue algo muy satisfactorio”.

La historia de La dicha... a Guido lo toca desde un costado personal y lo remarca: "Yo tengo una tía desaparecida y cuando empiezo a ver lo que era ese disco en dictadura y ver que estos tipos se animaban a hablar por los que no pudieron, siento que esta historia y la lucha tanto de Daniel como de su banda me llegó”.

Para cerrar, el actor dice que más allá de la tristeza por la muerte de alguien que conoció y admiró (principalmente desde su obra) agradece la posibilidad de representar a quien “hizo de la libertad y la creatividad una bandera cuando todo era gris” y su bien se lamenta que “no existan muchas entrevistas de Daniel”, destaca la importancia de quien “eligió hablar con su arte” y que “de esa manera será recordado” o como decía en Chalamán: “Volverá,la canción del cielo”.