Fue presentado mundialmente. En el futuro lo veremos en Argentina.
BMW reveló la quinta generación del X5, un SUV que inicia una transformación profunda para la marca alemana. El modelo adopta por primera vez el lenguaje de diseño Neue Klasse y amplía su oferta mecánica con una estrategia inédita que contempla cinco tecnologías de propulsión, desde versiones con motores de combustión electrificados hasta opciones totalmente eléctricas y una futura versión impulsada por hidrógeno.
La quinta generación inaugura una nueva etapa
La renovación también alcanza por completo la estética exterior. En el frontal se destacan los nuevos faros con firma luminosa en forma de “X” y una reinterpretación de la tradicional parrilla doble, ahora con un formato más vertical.
Entre las dimensiones, el SUV mide 4.994 milímetros de largo, 2.000 mm de ancho y 1.748 mm de alto, mientras que las llantas estarán disponibles en medidas que van desde las 21 hasta las 23 pulgadas, reforzando su perfil deportivo.
El novedoso interior del X5
Puertas adentro, el SUV conserva una configuración de cinco plazas, aunque estrena un habitáculo completamente renovado. La principal protagonista es la nueva plataforma BMW Panoramic iDrive, que integra diferentes superficies de información para conductor y acompañante.
El equipamiento tecnológico incluye una pantalla central multimedia, un Head-Up Display tridimensional y una pantalla específica para el pasajero delantero. También incorpora una innovadora proyección panorámica que se extiende a lo largo de todo el parabrisas, elevando el nivel de digitalización respecto de la generación anterior.
Cinco alternativas de propulsión
La mayor novedad de esta generación es la llegada del iX5, la primera versión 100% eléctrica del modelo. Utiliza dos motores, uno sobre cada eje, para ofrecer tracción integral, una potencia conjunta de 578 caballos y un torque máximo de 805 Nm. Gracias a su nueva arquitectura, puede recorrer hasta 845 kilómetros con una sola carga, según los datos informados por la marca.
Además de la variante eléctrica, la familia del X5 seguirá ofreciendo opciones con motores nafteros y diésel, ambos acompañados por diferentes niveles de electrificación. La oferta incluirá sistemas híbridos suaves de 48 voltios y versiones híbridas enchufables.
Más adelante, BMW incorporará el iX5 Hydrogen, que marcará un hito para la compañía al convertirse en su primer vehículo de producción impulsado por hidrógeno. Este sistema también utiliza propulsión eléctrica, aunque obtiene la energía a partir de una pila de combustible, con una autonomía cercana a los 750 kilómetros.
En el futuro, el nuevo BMW X5 también llegará a la Argentina, aunque aún es pronto para conocer la configuración elegida para el mercado local.