La iniciativa, señalan desde CAEMe, acerca a pacientes y profesionales de la salud información relevante sobre los medicamentos de una manera más simple, rápida, segura y en línea con la transformación digital
Las versiones que conocemos en papel suelen presentar ciertas limitaciones prácticas, como la letra pequeña o la posibilidad de perderse, deteriorarse o quedar incluso desactualizadas cuando se producen novedades regulatorias. Pero los prospectos siguen siendo una herramienta esencial para que tanto pacientes como profesionales de la salud accedan a información vital sobre los medicamentos: desde indicaciones terapéuticas (para qué sirve) hasta dosis, forma de administración y de conservación, posibles efectos adversos y contraindicaciones e interacciones con otros medicamentos o alimentos. De ahí que consultar el prospecto promueve un uso seguro y responsable de los medicamentos.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) estableció recientemente la obligatoriedad de implementar el etiquetado digital en todos los medicamentos comercializados en el país, sean de venta libre o con receta. De ahora en más se podrá acceder de manera digital (a través del celular u otro dispositivo) a prospectos de información actualizada a través de un código bidireccional (QR y data matrix) en los envases.
Desde la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe) celebraron que la medida (oficializada mediante la disposición 2891/2026 publicada en el Boletín Oficial) representa un avance significativo en materia de modernización regulatoria y acceso a información confiable.
“Este paso consolida un modelo de acceso más dinámico, seguro y eficiente a la información de los medicamentos”, explicó Carolina Sian, directora de Asuntos Regulatorios de CAEMe. Y agregó: “Pacientes y profesionales van a poder consultar en tiempo real la versión vigente y aprobada del prospecto, lo que evita el riesgo de que circule información desactualizada y fortalece la seguridad de las personas”.
El acceso a la información, parte clave del cuidado de la salud
Desde la entidad enfatizan que la iniciativa acerca a las personas la información relevante sobre la toma de medicamentos de una manera más simple, rápida, segura y en línea con los procesos de transformación digital que vienen desarrollándose en los sistemas de salud de distintos países.
Algunas de las ventajas de los prospectos digitales:
- La información puede actualizarse de manera inmediata. Y estar disponible para consulta en cualquier momento, lo que resulta particularmente importante para personas que reciben tratamientos prolongados, pacientes polimedicados, adultos mayores o quienes necesitan volver a consultar instrucciones de uso, conservación o administración del medicamento. “La información sobre seguridad de los tratamientos evoluciona permanentemente, y este sistema facilita que las actualizaciones lleguen de manera más rápida y eficiente a quienes los utilizan”, precisa Sian.
- Mejora la experiencia de lectura y comprensión de los prospectos. Al consultarse desde un dispositivo móvil, cada persona puede ampliar el tamaño de la letra, seleccionar cantidad de luz y contraste, utilizar herramientas de lectura asistida o acceder al contenido en formatos complementarios que favorezcan la accesibilidad.
- Se amplía el acceso a la información del medicamento (y las posibilidades de formatos). El uso de la tecnología abre también la puerta a futuras incorporaciones de recursos como audio, videos explicativos, materiales gráficos o contenidos en distintos idiomas, herramientas útiles para personas con dificultades visuales, adultos mayores o pacientes con barreras de alfabetización. “El acceso a la información es una parte central del cuidado de la salud. Cuanto más comprensible y accesible es esa información, mayores son las posibilidades de que las personas puedan seguir correctamente sus tratamientos y utilizar los medicamentos de manera segura”, sostiene la directora de Comunicaciones de CAEMe, Carolina Martinenghi.
- Estándares más exigentes. Los códigos deberán ajustarse a estándares internacionales de interoperabilidad y trazabilidad, utilizados globalmente en sistemas sanitarios y cadenas de suministro. Por otra parte, la normativa establece expresamente que los códigos QR o data matrix no podrán redirigir a contenidos promocionales ni publicitarios, garantizando que el acceso quede limitado exclusivamente a información validada por ANMAT.
- Impacto ambiental positivo. La progresiva reducción del uso de papel para prospectos impresos contribuye también a disminuir el consumo de recursos asociados a la producción, impresión y transporte de materiales físicos.
La implementación será progresiva, y contemplará también una etapa de transición para que los laboratorios puedan adaptar sus procesos productivos y tecnológicos. Según establece la disposición, los titulares de registro tendrán seis meses para generar los códigos correspondientes a todos sus productos, mientras que los envases ya producidos podrán seguir comercializándose.
Incorporar herramientas digitales en los sistemas sanitarios constituye hoy una tendencia global que apunta a mejorar la calidad de la atención, optimizar la comunicación y fortalecer la participación de las personas en el cuidado de su propia salud. Es en ese contexto que desde CAEMe consideran que la nueva disposición posiciona a la Argentina en línea con experiencias regulatorias internacionales, que justamente avanzan en esa dirección.
“Valoramos especialmente que esta iniciativa se implemente dentro de un marco regulatorio claro, gradual y alineado con estándares internacionales –concluyeron desde la entidad–. Se trata de un enfoque fundamental para impulsar innovaciones que contribuyan a fortalecer el sistema sanitario y que las personas tengan un mejor acceso a información confiable sobre sus tratamientos”.
________________________________________________________
Content LAB es la unidad de generación de ideas y contenidos de LA NACION para las marcas con distribución en sus plataformas digitales y redes sociales. Este contenido fue producido para un anunciante y publicado por el Content LAB. La redacción de LA NACION no estuvo involucrada en la generación de este contenido.