Sin Adorni, el presidente Milei convocará a la mesa política para relanzar la agenda de Gobierno con foco en el Congreso

Sin Adorni, el presidente Milei convocará a la mesa política para relanzar la agenda de Gobierno con foco en el Congreso

El ahora exjefe de Gabinete perdió respaldo tras las denuncias por su patrimonio. Karina Milei le bajó el pulgar y los congresistas amenazaban con su destitución.

La renuncia de Manuel Adorni había sido decidida por Javier Milei antes de subirse al avión para hacer una nueva y breve visita privada a España. El jefe de Gabinete, envuelto en un escándalo por su patrimonio y gastos en dólares que deberá justificar, había perdido el principal apoyo dentro del gobierno, después del presidente.

Karina Milei, al mejor estilo romano, le había bajado el pulgar a Adorni, consciente del grave daño que le estaba ocasionando a la administración libertaria y a la propia imagen de su hermano Javier.

Quizás, la frutilla del postre vino del propio lado de Adorni cuando se conocieron las compras de complementos de videojuegos, pero no con sus tarjetas de crédito, sino con las de dos empleados del gobierno. Puede parecer un tema menor, pero muestra hasta dónde llegaban los escándalos alrededor del ahora exfuncionario.

No necesitó llegar a la interpelación y a la moción de censura del Congreso para presentar una extensa carta de renuncia dirigida al presidente Milei, donde se muestra tan inocente como un cordero.

Karina Milei, Manuel Adorni y Javier Milei. (Foto: Tomás Cuesta/REUTERS/Archivo)

El Senado y la Cámara de Diputados habían dado claras señales de que si Milei no lo sacaba del gobierno, se convertiría en el primer funcionario en ser destituido con la norma introducida en la reforma constitucional de 1994.

La senadora Patricia Bullrich, la misma que había generado el enojo de los Milei por hacer punta en el pedido para que se fuera Adorni, fue la que logró en la Cámara alta algo de oxígeno para que el presidente sacara a uno de sus funcionarios preferidos, antes de un escándalo mayúsculo.

La reunión del viernes por la noche en la Casa Rosada no fue para bajar a Adorni, que ya estaba con un pie y medio fuera del gobierno, sino para delinear la reorganización del Gabinete.

Milei ya estaba en el avión, pero en contacto permanente con Karina y otros funcionarios.

Junto a la hermana, estuvieron en Balcarce Diego Santilli, el ministro del Interior al que le empezaron a probar el traje de jefe de Gabinete, los Menem (Martín y Lule) y Santiago Caputo.

Querían tener un plan de relanzamiento de la gestión de gobierno para el regreso de Milei.

Ya consideraban historia a Adorni, cuya carta de despedida no solo fue de agradecimiento a los hermanos Milei, sino que sonó como una persona que sabe que el paragüas protector que habían abierto, ahora se cerró y quedó a la intemperie frente al avance de la investigación judicial sobre su persona y su esposa.

Adorni deberá rendir cuentas antes el fiscal Gerardo Policcita y el juez Ariel Lijo, que le pedirán que justifique el origen de cada peso/dólar que gastó en propiedades, viajes y compras de todo tipo. Si no los convence, entonces se abrirá la puerta al procesamiento por enriquecimiento ilícito, entre otras cosas.

Santilli emergió como el funcionario preferido para reemplazar a Adorni en la Jefatura de Gabinete, más allá de los deseos del Canciller Pablo Quirno de ocupar ese puesto, y de la negativa de la ministra Sandra Pettovello, según trascendió del propio gobierno.

Karina Milei y Diego Santilli. (Foto: Cristina Sille/REUTERS)

Si finalmente es Santilli, su figura le cae como anillo al dedo al presidente, quien quiere recobrar la iniciativa en el Congreso, luego de semanas donde lo único que se hablaba era de Adorni y no de las leyes que quería Milei.

Santilli tiene una extensa experiencia parlamentaria y fluidos contactos en ambas Cámaras, además de una buena relación con dos compañeros de ruta del PRO, Bullrich y el diputado Cristian Ritondo.

Además, el “Colo”, como le dicen en la intimidad, si bien se recostó sobre la figura de Karina Milei y se ganó el apoyo de los Menem, mantiene una muy buena relación con Santiago Caputo, la otra vereda de la interna libertaria.

También se procurará recomponer la relación con los aliados del PRO y la UCR quienes no se cansaban de pedir la renuncia de Adorni.

Un párrafo aparte merece la deteriorada relación entre Mauricio Macri y Milei. El presidente profundizó su malestar a partir del momento en el cual el titular del PRO comenzó a reclamarle la renuncia de Milei. Y nadie pude garantizar un acercamiento en el plazo inmediato.

La prioridad para Milei, ahora, es salir de la parálisis parlamentaria y preparar varios anuncios de gobierno, con el guiño del ministro Luis Caputo, quien celebró la salida de Adorni, porque se había convertido en un fuerte obstáculo para que penetraran en la sociedad los avances de la gestión económica.

Luis Caputo y Manuel Adorni. (Foto: Jefatura de Gabinete)

Adorni también había sacudido la imagen de Milei, según podía observar el presidente en las encuestas que le acercaban a su escritorio. Aunque también su figura estaba cayendo por los efectos de una microeconomía que no acerca soluciones para la caída del empleo formal y de la postergada recuperación de los salarios y jubilaciones, entre otras cosas.

Por esta razón y una vez que se oficialicen los cambios del Gabinete, que incluirán también al ministerio del Interior, que quedaría bajo el ala de Santilli, Milei convocará a la “Mesa política” de su gobierno.

Harán una evaluación de daños y redefinirán la agenda de trabajo que quieren imponer Milei de nuevo en el Congreso, donde hay cuestiones pendientes como la reforma política, el super-RIGI y la ley sobre propiedad privada.

Además, Santilli reactivará sus negociaciones con los gobernadores que también se vieron afectadas por la insistencia de Milei en sostener a su jefe de gabinete

En definitiva, al gobierno se le abrirá una nueva puerta para recomponer su imagen luego que Adorni aceptara cerrar su paso por la función pública, con más pena que gloria. FIN.