¿Se acaba el silencio en el caso del secuestro de los 470 kilos de cocaína?

¿Se acaba el silencio en el caso del secuestro de los 470 kilos de cocaína?

Tres de los seis detenidos fueron citados a ampliar la declaración indagatoria. Comienza el juego de los intereses de los sospechosos.

Todas las dudas que hay en la causa iniciada por el secuestro de 470 kilos de cocaína podrían comenzar a despejarse hoy, cuando algunos de los detenidos amplíen su declaración. En la jerga del mundo narco, este paso se conoce como el “momento de hablar”, es decir, cuando los sospechosos comienzan a contar todo lo que saben para intentar aliviar su situación procesal.

Pese a que todo se maneja con el mayor hermetismo, hay una sola certeza: si los funcionarios judiciales decidieron convocar nuevamente a tres de los seis detenidos, es porque encontraron nuevas evidencias en su contra. Los que deberán presentarse para responder preguntas -aunque pueden negarse a hacerlo- son Marcos Martín Nacif (el conductor de la camioneta que transportaba la droga), Rodrigo “Icha” Chávez (detenido por ser el dueño de la Toyota Hilux) y Pablo Abraham Pérez (el empresario famaillense señalado como responsable de la carga).

Por ahora, no trascendió si los otros detenidos, Matías Díaz, Enrique Santos Catulo y Fernando Catulo Chamás, serán citados para ampliar sus declaraciones. Los tres reconocieron haber mantenido contactos comerciales con Abraham Pérez, vinculados a la compra y venta de vehículos.

Todas las miradas están puestas en lo que pueda declarar Nacif. El remisero ya aportó datos importantes y dejó en claro que estaría dispuesto a brindar nueva información, siempre y cuando se le otorguen medidas de seguridad para él y su familia. También hay expectativas porque cambió de defensores, por lo que se presume que podría modificar su estrategia.

“Estamos analizando el caso. Veremos cuál es el momento oportuno para aportar más información. Pero también tenemos que investigar qué fue lo que pasó en su primera declaración”, destacó Javier Lobo Aragón. “Nuestro defendido podría haber sido presionado para involucrar a personas que no tuvieron nada que ver”, añadió Javier Lobo Aragón (h).

El primer defensor de Nacif tendría algún tipo de vínculo con su sobrino, Jorge “Pelaín” Nassif, procesado por una causa de narcotráfico y actualmente detenido en el penal de Benjamín Paz. Justamente, este acusado se habría presentado ante la Justicia Federal para aclarar -aunque no declaró formalmente como testigo- que no tiene ningún tipo de vinculación con el caso y, según afirmó su defensor, Gustavo Morales, aportaría información de relevancia para la investigación.

Diferencias

Al mismo tiempo, en las últimas horas surgieron indicios de que “Pelaín” Nassif y Abraham Pérez mantenían diferencias desde hace varios años. Según pudo establecer LA GACETA, el conflicto estaría relacionado con actividades vinculadas a la compra y venta de vehículos en Famaillá.

Más allá de las especulaciones, Benito Allende, defensor de “Icha” Chávez, confirmó que su asistido se presentará a la audiencia, aunque evitó adelantar si responderá preguntas. “Dependerá de cuáles sean los motivos de la convocatoria. Pero más allá de esta situación, ya solicitamos su excarcelación por falta de mérito, porque no existen indicios en su contra”, sostuvo el profesional.

La gran incógnita es qué hará Abraham Pérez. Es el único de los detenidos que hasta el momento se mantuvo en silencio. Su defensor, Ernesto García Biagosch, informó que por ahora no realizará declaraciones públicas sobre el caso.

La teoría del fiscal Rafael Vehils Ruiz es que Abraham Pérez habría sido el responsable de organizar el traslado de la cocaína. Sin embargo, todavía quedan varios interrogantes por resolver: determinar el origen de la sustancia, cómo fue transportada y cuál era su destino final.

EL FISCAL RAFAEL VEHILS RUIZ. EL FISCAL RAFAEL VEHILS RUIZ.

Hay otra cuestión que también está bajo la lupa de los investigadores: establecer si el grupo contaba con algún tipo de apoyo externo para concretar la operación. El hecho de que una camioneta con 470 kilos de cocaína permaneciera estacionada durante un tiempo en una estación de servicio y que la carga fuera trasladada oculta bajo una lona alimenta las sospechas.

Sin embargo, el dato más importante sigue siendo determinar quién era el verdadero dueño del cargamento, ya que, hasta el momento, los detenidos aparecen principalmente como responsables de la logística de la operación.