La endemoniada armada de Francia, comandada por el insaciable Kylian Mbappé, goleó 3-0 a Suecia este martes en East Rutherford y clasificó a octavos de final del Mundial de 2026, donde...
La endemoniada armada de Francia, comandada por el insaciable Kylian Mbappé, goleó 3-0 a Suecia este martes en East Rutherford y clasificó a octavos de final del Mundial de 2026, donde pondrá a prueba la resistencia de Paraguay.
El astro del Real Madrid, con su tercer doblete en el certamen (45', 74'), volvió a echarse al hombro a unos Bleus que sacaron a relucir su amplio repertorio ofensivo y que marchan con rendimiento pleno de cuatro victorias en la Copa del Mundo.
Bradley Barcola (53') completó la cuenta de una Francia que se medirá el sábado en Filadelfia con la albiceleste, envalentonada tras eliminar a Alemania el lunes en la mayor sorpresa hasta ahora del torneo.
La apisonadora francesa se paseó a las afueras de Nueva York, testigo absorto de una selección que crece partido a partido en el camino hacia su tercer título mundial, tras los ganados en 1998 y 2018.
No se trata únicamente de los goles de Mbappé, que igualó a Lionel Messi (6 dianas) como artillero en Norteamérica y está a una anotación de alcanzar el récord del astro argentino como goleador histórico (19) de la mayor cita del fútbol.
Cuando el capitán no aparece o no tiene tino, los hombres de Didier Deschamps apelan a la creatividad inagotable de Michael Olise, máximo asistidor de la Copa con cinco pases de gol, o a la finura de Ousmane Dembélé.
Y si el trío no está fino, Adrien Rabiot impulsa a los subcampeones mundiales desde el mediocampo o sacude el arco rival con violentos remates de larga distancia.
- Homenaje a Deschamps -
Todo lo anterior sucedió sin tregua en el MetLife Stadium, colmado por 80.663 espectadores, en su mayoría ruidosos hinchas galos, donde los suecos no se llevaron una paliza histórica por obra y gracia de los postes, la falta de tino francés o los reflejos del portero Jacob Widell Zetterström.
El seleccionador de Suecia, Graham Potter, que avanzó a dieciseisavos como uno de los mejores terceros, nunca ocultó la amenaza que enfrentaban sus dirigidos.
Pero sus vaticinios se quedaron cortos ante unos Bleus que incluso protagonizaron jugadas espectaculares, como una chalaca de Olise (35') que se estrelló en la base del palo.
Mbappé estrenó la pizarra en una bonita jugada individual, tras una asociación previa entre Olise y Dembélé, que culminó con un derechazo al palo lejano del guardameta escandinavo.
La alegría de derrumbar el muro sueco se transformó en un emotivo abrazo colectivo de los jugadores con Deschamps. Sonriente, el entrenador se rindió ante sus futbolistas, que le demostraron de esa forma su solidaridad ante la muerte de su madre la semana pasada.
- Olise, director de sinfonía -
Tras una primera parte furiosa que culminó con un corto 1-0, Francia aplacó temprano en el segundo tiempo cualquier intento de rebelión de la tímida ofensiva de Suecia, cuyos referentes Alexander Isak y Viktor Gyökeres apenas si inquietaron el arco de Mike Maignan.
Barcola, la principal novedad en el once galo, reclamó protagonismo para sí mismo al concretar una asistencia de Olise.
El extremo del Bayern Munich, de nuevo jugando como 10, igualó con ese pase gol a Bruno Guimarães como el máximo asistidor del Mundial, con cuatro asistencias.
Apenas tuvo que esperar 20 minutos para dejar atrás al mediocampista brasileño y, de paso, acortar distancias en la carrera goleadora entre Mbappé y Messi.
Olise, de 24 años, enganchó a un rival y filtró la bola entre dos defensores suecos para que el ídolo francés moviera la red, por segunda vez en el día, con un tiro al poste lejano del guardameta.
Tras su tercer doblete en Norteamérica, Mbappé cedió su puesto en el campo al gigante Jean-Philippe Mateta. Salió entre aplausos de un MetLife Stadium que espera verlo de nuevo en la final el 19 de julio.