Con un recurso simple, el cocinero español logra una preparación más cremosa, aromática y útil para pastas, arroz o pizzas.
Cuando se busca resolver una receta de manera rápida y sencilla, la salsa de tomate en botella o las versiones listas aparecen como una solución ideal. Sin embargo, como suelen tener un sabor más plano, el chef Ferran Adrià reveló cómo mejorarla con pocos ingredientes.
Según explicó, la clave está en calentar la salsa a fuego bajo y sumarle algunos ingredientes básicos, como crema, pimienta, orégano y un poco de aceite de oliva.
Este método es efectivo porque la crema suaviza la acidez del tomate y aporta una textura más cremosa. Por otro lado, la pimienta suma intensidad, el orégano le da un aroma más fresco y el aceite de oliva integra los sabores y mejora la textura de la salsa.
“Hemos conseguido, con cierta imaginación y muy poco dinero, una salsa de tomate diferente”, explicó el cocinero español en un video de su serie La cocina fácil.
De esta manera, la salsa queda mucho más cremosa y con más cuerpo, por lo que se convierte en una alternativa ideal para acompañar pastas, arroz, albóndigas o pizza, entre otras preparaciones rápidas.
Cómo mejorar la salsa de tomate de botella
Ingredientes
- 200 ml de salsa de tomate lista o de botella.
- 2 cucharadas de crema de leche.
- ¼ cucharadita de pimienta negra molida.
- 1 cucharadita de orégano seco.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
Paso a paso
- Colocar la salsa de tomate en una sartén y calentarla a fuego bajo, sin dejar que hierva fuerte.
- Agregar las dos cucharadas de crema y mezclar hasta que la preparación quede homogénea.
- Incorporar la pimienta negra molida y el orégano seco.
- Añadir el aceite de oliva y volver a mezclar.
- Cocinar durante dos o tres minutos más a fuego suave, hasta que la salsa tome mejor textura y aroma.
- Servir caliente o reservar para usar en otras preparaciones.
Aunque no reemplaza del todo a una salsa casera hecha desde cero, con este truco es posible mejorar una opción rápida y económica en muy pocos minutos.