El trabajo, gestionado a través de la firma De La Rue, mantendrá a la empresa estatal activa por al menos un año y medio.
La Casa de Moneda argentina volverá a poner en marcha sus máquinas, pero no para imprimir pesos nacionales, sino billetes de Nigeria.
La empresa estatal, que desde 2024 redujo su actividad tras la decisión del Banco Central de dejarla fuera de las principales licitaciones, firmó un contrato para producir aproximadamente 700 millones de billetes nigerianos, un trabajo que la mantendrá ocupada durante al menos un año y medio, y posiblemente hasta dos.
La negociación se inició tras una propuesta de De La Rue, la firma privada que imprime los billetes del Banco de Inglaterra y que mantiene un contrato con el Banco Central de Nigeria (CBN).
El acuerdo, del que aún no se conocen los detalles exactos, será de manera tercerizada. Es decir, la Casa de Moneda aportará mano de obra, instalaciones y maquinaria, mientras que la materia prima y los diseños serán provistos por la parte contratante.
Cómo impactó la reestructuración en la Casa de Moneda argentina
El derrotero de la Casa de Moneda argentina comenzó en 2024, cuando el Banco Central, bajo la presidencia de Santiago Bausili, decidió licitar la impresión de 540 millones de billetes de $20.000 sin invitar a la imprenta estatal. Más tarde, rescindió parcialmente los contratos de producción y, en noviembre, detuvo la fabricación de billetes argentinos.
A partir de ese momento, los proveedores principales pasaron a ser China Banknote Printing and Minting y Crane Currency Malta, que se encargaron de los billetes de $10.000 y $20.000. Para diciembre de 2023, los contratos rescindidos representaban más del 90% de los ingresos de la Casa de Moneda.
Desde entonces, la empresa solo mantuvo contratos menores, como el alquiler de espacio para depósitos del BCRA, y participó en licitaciones en las que no quedó seleccionada.
Recientemente, el Banco Central abrió una nueva licitación para imprimir 400 millones de billetes de $20.000, que se pondrán en circulación entre abril y septiembre de 2027, aunque aún no se conoce el adjudicatario.
El trasfondo de la crisis de billetes en Nigeria
La decisión de imprimir billetes nigerianos en la Argentina tiene su origen en la crisis que atravesó el país africano entre 2022 y 2023. En octubre de 2022, el entonces gobernador del CBN, Godwin Emefiele, con el respaldo del entonces presidente Muhammadu Buhari, anunció el rediseño de los billetes de mayor denominación (200, 500 y 1000 nairas) y estableció que los billetes viejos dejarían de tener valor legal a partir del 31 de enero de 2023.
La imprenta nacional de Nigeria no pudo abastecer la demanda en tiempo y forma, lo que generó un caos, que hizo que los ciudadanos se volcaran masivamente a los bancos para canjear sus billetes, y no había suficientes nuevos en circulación. Los cajeros automáticos se vaciaron y, en un país donde la mayoría de la población depende del efectivo para sus compras diarias, el comercio se paralizó. Hubo protestas, ataques a sucursales bancarias y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Ante la magnitud del problema, el plazo de canje se extendió hasta diciembre de 2023. Finalmente, la Corte Suprema de Nigeria dictaminó que los billetes viejos mantendrán su validez legal de manera indefinida, lo que permitió que el recambio se hiciera de forma más gradual y ordenada.
El negocio se concretó gracias a la relación entre el Banco Central de Nigeria y De La Rue, que históricamente se encargó de la impresión de billetes nigerianos. Hace poco más de dos meses, la empresa inglesa fue adquirida por Atlas, un fondo privado estadounidense, y dejó de cotizar en la Bolsa de Londres. Bajo la nueva gestión, De La Rue decidió derivar parte de la producción a la Casa de Moneda argentina, que ahora será responsable de fabricar una porción significativa de los billetes de Nigeria.