La ciudad está monitoreada por cientos de miles de cámaras, puede seguir el derrotero de cada ciudadano, o crearlo a su gusto.
En 1980, Stephen Frears hizo una película para la televisión que acá se llamó Una broma de más. El argumento no viene al caso, pero lo que se ve es que toda la ciudad está cubierta por cámaras de vigilancia monitoreadas por la policía, que observa sin participar.
En ese entonces, para el espectador ingenuo era una licencia futurística que se tomaba el director, pero hoy está claro que Londres es la ciudad más vigilada del mundo -afirman- con más de 950.000 cámaras colocadas en calles, edificios, plazas y donde sea.
La primera temporada de La captura parte del juicio a un soldado que presuntamente cometió un crimen de guerra en Afganistán, tal como se ve en un video presentado por la fiscalía. La abogada defensora demuestra que el video está fallado y el hombre es declarado inocente.
Sin embargo, poco después, el mismo soldado, a esta altura un héroe condecorado, es acusado de asesinar a su abogada, tal como muestra con toda claridad la captura de una de las miles de cámaras que cubren cada centímetro cuadrado de la ciudad.
Así comienza una pesadilla para Shaun Emory (Callum Turner) el soldado, quien niega efusivamente la acusación, aunque en su interior no descarta la posibilidad de que haya sido un episodio del síndrome postraumático y no lo recuerde.
La detective Rachel Carey (Holliday Grainger) a cargo de la investigación, cree en la inocencia del soldado y comienza a sospechar que algo extraño sucede con esa grabación.
La serie nunca menciona la Inteligencia Artificial, pero el desarrollo de la historia propone una forma de terror contemporáneo sin monstruos ni sangre; es aún peor porque parece posible, inmanejable y posiblemente real. Al menos deja la impresión de que es real. Que nada es lo que parece es un lugar común que en este caso minimiza la verdadera dimensión del procedimiento.
La captura, con tres temporadas de seis episodios cada una, muestra el costado más formidable y aterrador de la prestidigitación tecnológica. No se trata de operaciones marginales concebidas por delincuentes o seres extravagantes, como es clásico en el género del terror.
La trama se vuelve cada vez más oscura y por momentos no queda claro quién o qué maneja este sistema de manipulación de la justicia. Pueden ser delincuentes de alta gama o tal vez servicios de inteligencia.
La captura es una creación de Ben Chanan. El elenco incluye a Ron Perlman, Lia Williams, Ben Miles y Laura Haddock. En Prime Video.