Joy Division lanzará una colección con 16 discos en vivo y te contamos los detalles

Joy Division lanzará una colección con 16 discos en vivo y te contamos los detalles

El legado musical del grupo y de su cantante Ian Curtis armado con casetes grabados por fans, cintas de consolas y emisiones de distintos medios.

Joy Division anunció una importante colección de grabaciones de actuaciones en vivo llamada Eternal (Live). El material incluirá el audio de 16 shows, provenientes de casetes grabados por fans, cintas de consolas y emisiones de distintos medios.

Según publicó NME, los 14 CD fueron masterizados en los estudios Abbey Road de Londres y contendrán algunas de las presentaciones más emblemáticas de Joy Division, incluido su último concierto en el High Hall de Birmingham en 1980.

Joy Division a fines de los '70.

La colección también traerá dos shows inéditos: Hope & Anchor y Acklam Hall. Este destacado box tendrá tres grabaciones nunca antes escuchadas, procedentes de The Factory, el Lyceum y el Moonlight Club.

Los fans de Joy Division van a poder disfrutar de dos DVD con más de dos horas y media de imágenes de actuaciones en Manchester, más un documental.

La colección se presentará en una caja de 12 x 12 pulgadas con tapa extraíble, que incluye ilustraciones de Warren Jackson, Peter Saville, Howard Wakefield y Brett Wickens.

La imagen de la tapa fue tomada de una fotografía de Wolfgang Tillmans. A su vez, esta imponente colección incluye textos de Simon Armitage y fotografías de Anton Corbijn, Kevin Cummins, entre otros.

Como adelanto, se puede escuchar “Transmission (Les Bains Douches, Paris)”.

El comienzo de Joy Division

Manchester no era un lugar saludable para vivir a mediados de los ’70. Una ciudad importante para Inglaterra, con muchas fábricas, pero que en ese período tenía varios desempleados por la crisis económica que vivía el país. Era un momento frío y distante, como una foto en blanco y negro.

Curtis (voz y guitarra), Bernard Sumner (guitarra y teclados), Peter Hook (bajo y coros) y Stephen Morris (batería y percusión) decidieron darle vida a la banda después de ver en su ciudad natal a los Sex Pistols, en el Manchester Lesser Free Trade Hall, el 20 de julio de 1976. Se dieron cuenta que no hacía falta saber muchos acordes -como pasaba con las bandas de rock progresivo de la época- para hacer música. Era más una cuestión de actitud.

Los primeros ensayos fueron bajo el nombre de Warsaw, en homenaje a la canción de David Bowie llamada “Warszawa”. Al tiempo lo cambiaron por el de Joy Division, en referencia al grupo de mujeres judías tomadas como esclavas sexuales en los campos de concentración nazi.

“Nos interesamos por la música después de un show de los Sex Pistols en Manchester. Es increíble como un solo recital pudo ser tan importante para la historia musical de una ciudad. Lo defino como el comienzo de una nueva era. Otros músicos como Pete Shelley de The Buzzcocks nos ayudaron. Creo que Ian terminó de darle el sonido definido al grupo”, contó Peter Hook, bajista de Joy Division y exintegrante de New Order, a La Viola.

Ian Curtis, en el centro, con Joy Division (Foto: Instagram Officialjoydivision).

“Inglaterra estaba en decadencia. Varias fábricas se cerraron. Los edificios abandonados, con sus ventanas rotas, se transformaron en lugares para ensayar. No era para nada lindo. Ese ambiente influenció al mensaje de la banda”, recordó Bernard Sumner, cantante y guitarrista de New Order a La Viola.

Cada show de la banda estaba cargada de misterio. Los movimientos de Curtis sobre el escenario eran de lo más notorio, más su voz grave era el cuadro perfecto para su oscura poesía.

“Fue nuestro disco debut y es una obra muy importante en mi vida. El trabajo con Martin Hannett fue muy difícil en algunos casos, pero al final pudimos hacer un gran álbum. Es cómico porque al principio a Bernard y a mí no nos gustaba mucho el sonido, queríamos sonar como The Clash o Sex Pistols. Estábamos disconformes con la producción. Pero Martin nos dijo que teníamos que confiar en su trabajo y al final tuvo razón. Ya pasaron muchos y sigue sonando de forma genial”, recordó Peter Hook a Unknown Pleasures, álbum debut de Joy Division.

Luego llegó el turno de Closer (1980), un álbum más oscuro y melancólico. Otra vez las letras de Ian Curtis tuvieron un rol importante. “Madre lo intenté por favor créeme. Estoy haciendo todo lo que puedo. Me avergüenzo de las cosas por las que he pasado. Me avergüenzo de la persona que soy”, escribió en “Isolation”, uno de los temas más representativos del disco.

“Creo que Closer demostró el crecimiento que tuvimos como banda. Hay menos rock que en Unknown Pleasures y tiene una mayor presencia de teclados y sonidos electrónicos. Tiene algunas de nuestras mejores canciones”, describió el bajista de Joy Division.

Ian Curtis y el final

Los últimos días del cantante no fueron buenos. Estaba triste, deprimido. Se había separado de su mujer Deborah, con quien tenía una pequeña hija, y se había enamorado de la periodista belga Annik Honoré.

Su ansiedad lo llevó a tomar muchos medicamentos, provocando un cambio en su personalidad. Tenía problemas para convivir con la fama. El desenlace llegó luego de ver “Stroszek”, de Werner Herzog, paradójicamente, una historia de un cantante callejero que viajó a los Estados Unidos y decidió suicidarse al tener que optar entre el amor de dos mujeres.

IAN. Recordamos al cantante de Joy Division.

Se ahorcó en su casa, el 18 de mayo de 1980, horas antes de que la banda arrancara su primera gira a los Estados Unidos. Tenía 23 años. Según las personas que encontraron su cuerpo, en la bandeja sonaba el disco The Idiot, de Iggy Pop, producido por David Bowie y grabado en Alemania.