La información aportada por un vecino sumada a la precisión que pudieron obtener los rescatistas incrementa las posibilidades de salvar al nene que se encuentra debajo de los escombros hace una semana.
Los equipos de rescate continúan trabajando intensamente para encontrar a Lucas Gamez en Venezuela. El nene de 8 años, argentino, quedó atrapado entre los escombros tras los terremotos ocurridos en Venezuela el miércoles pasado.
El edificio en el que se encontraba se desplomó con los temblores, pero la información aportada por un vecino sobreviviente resultó clave para obtener la ubicación exacta en la que debería estar el menor.
En diálogo con TN, Marco Gamez, papá de Lucas, contó que un vecino se lo cruzó segundos antes del colapso. Iba acompañado de su tío y tomó el ascensor correspondiente a los pisos impares a pesar de vivir en el segundo piso, ya que el de los pisos pares estaba fuera de servicio.
Según el relato del vecino, “Lucas se bajó en el tercer piso con su tío“. El hombre contó que cuando él entró a su departamento se produjo el colapso. “Nuestra duda es si logró entrar al segundo piso o si estaba en la escalera o en el pasillo", indicó Marco.
Esa duda fue despejada en las últimas horas: los rescatistas pudieron delimitar el área precisa en la que Lucas podría encontrarse con vida. “Lucas, tu estás ahí, entre los 10 metros cuadrados donde logramos llegar. Estás entre la cocina y la sala”, indicó el rescatista Manuel Mendes en redes sociales.
“Ahí hay un espacio perfecto y tu eres fuerte. Regálanos un poquito más de tiempo. Lucas, tus papis lo están dejando todo por tí. Aguanta Lucas, aguanta un poquito más, por favor”, agregó.
Además, reveló que están seguros de que abajo de los escombros hay personas con vida: “Los puntos de calor se sintieron, son más de seis personas las que están con vida, así que vamos a rescatarlos rápido”, dijo en otra publicación.
Lucas se encontraba en La Guaira junto a sus tíos cuando el complejo donde estaban se desplomó. “No hemos tenido ningún contacto con el nene. Tenemos la presunción de que hace dos días hizo la intención de comunicarse, pero sabemos que por el calor y la deshidratación debe estar muy apagado”, expresó el papá.
A una semana de los terremotos, la ilusión de encontrarlo con vida se mantiene intacta: “Lo que nos da esperanza es que él es un chico delgado y puede estar en espacios reducidos entre placa y placa o entre concreto y concreto”.