- El presidente de Estados Unidos admitió que intervino para que la FIFA revisara la tarjeta roja al delantero.
- También cuestionó al árbitro Raphael Claus y calificó su decisión como "muy sospechosa".
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que llamó al titular de la FIFA, Gianni Infantino, para pedirle que revisara la tarjeta roja que recibió el delantero estadounidense Folarin Balogun. Además, afirmó que "no fue falta" y calificó de "un poco sospechoso" al árbitro que lo expulsó.
Desde un acto en la Casa Blanca, donde tocó la campana para inaugurar la jornada bursátil del índice Nasdaq, Trump respondió varias preguntas de periodistas sobre el tema más candente del fin de semana en pleno Mundial: la revisión de la suspensión del jugador estadounidense, que finalmente podrá disputar el partido contra Bélgica.
"Vi la jugada, y soy una persona que ama los deportes... eso no fue una falta. Ni siquiera fue una infracción... este árbitro (el brasileño Raphael Claus), que es un poco sospechoso si revisás su historial, tomó una decisión que nadie podía creer. Es nuestro mejor jugador, o uno de nuestros mejores jugadores. Y le sacó una tarjeta roja. No sabía qué significaba eso... Sí, pedí una revisión por parte de la FIFA", dijo Trump.
Balogun fue expulsado por Claus en el triunfo por 2-0 sobre Bosnia y Herzegovina, por los 16avos de final, tras pisar el tobillo derecho del defensor Tarik Muharemovic cuando ambos disputaban la pelota. Esa decisión lo dejaba automáticamente suspendido para el duelo de octavos de final contra Bélgica.
Sin embargo, el domingo la Comisión Disciplinaria de la FIFA confirmó la sanción de un partido, pero dejó ese castigo en suspenso "durante un período de prueba de un año", por lo que Estados Unidos tendrá disponible a su máximo goleador en el encuentro de este lunes.
Trump insistió con su postura: "Pedí una revisión porque no pensé que fuera una falta. Y, de nuevo, soy bueno en estas cosas. Pensé que eran dos grandes atletas que chocaron entre sí y se enredaron".
El presidente estadounidense agregó que habría sido una "mancha" para la Copa del Mundo impedir que jugaran los mejores futbolistas.
Sobre su conversación con Infantino, explicó: "No le dije qué hacer. No puedo decirle qué hacer y no creo que él haya tomado la decisión. Creo que fue un comité el que la tomó, y tomó la decisión correcta porque, en primer lugar, no fue una falta. Y uno quiere ver un partido con los mejores jugadores".
Y concluyó: "Si lo hubieran dejado afuera, creo que realmente habría manchado este increíble partido. Tenemos que tener a nuestros mejores jugadores y ellos también. Bélgica, por cierto, tiene un gran equipo".