Aunque muchas personas lo hacen por costumbre, enjuagarse con agua justo después del cepillado puede reducir el efecto protector de la pasta dental.
Al terminar de cepillarse los dientes, la mayoría de las personas se hace un buche con agua para retirar los restos de dentífrico. Sin embargo, los odontólogos advierten que este hábito no es el más recomendable, y explican cuál es la manera correcta de hacerlo.
De acuerdo con distintos especialistas, la pasta que queda sobre los dientes ayuda a que el flúor permanezca más tiempo en contacto con el esmalte. Por este motivo, enjuagarse con agua puede eliminarlo y hacer que actúe durante mucho menos tiempo sobre la superficie dental.
Por qué no conviene enjuagarse apenas termina el cepillado
La mayoría de las pastas dentales contienen flúor, un ingrediente que ayuda a fortalecer el esmalte y prevenir las caries. Al enjuagarse apenas termina el cepillado, parte de ese efecto protector puede ser arrastrado por el agua y actuar durante menos tiempo.
En ese sentido, la odontóloga de la Universidad de Michigan Margherita Fontana señaló: “Cuando te enjuagas, básicamente estás enjuagando los ingredientes activos de la pasta que acabas de ponerte en los dientes”.
Siguiendo la misma línea, la odontopediatra Ana de la Morena Rubio detalló que, al enjuagarse de inmediato, se retira parte del flúor de la boca, lo que reduce su efecto protector contra las caries.
Ante esta situación, lo más recomendado por los odontólogos no es tragar la pasta ni dejar mucha espuma. Por el contrario, aconsejan escupir el exceso y evitar enjuagarse de inmediato.
Cuándo conviene enjuagarse la boca
Si la sensación de la pasta en la boca es incómoda, Brittany Seymour, vocera de la American Dental Association, aconseja dejar pasar unos minutos antes de enjuagarse o, en todo caso, usar una pequeña cantidad de agua para evitar retirar el flúor de la boca.
Otra opción muy útil es utilizar un enjuague bucal con flúor en otro momento del día. Así, se evita remover la capa protectora que dejó la pasta dental y se refuerza la prevención de caries.
Por eso, aunque enjuagarse apenas termina el cepillado parece correcto, los odontólogos coinciden en que lo mejor es escupir el exceso y dejar que el flúor actúe en los dientes durante más tiempo. Con este pequeño cambio, es posible reforzar la protección del esmalte y mejorar la prevención de caries.