Las pericias, que se conocieron tras el levantamiento del secreto de sumario, detectaron pruebas en lugares puntuales de la vivienda en la que se cree que la chica de 14 años pasó sus últimas horas. Por el momento, la causa tiene tres detenidos.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que fue asesinada hace poco más de un mes en la ciudad de Córdoba, ya tiene tres personas imputadas y sigue sumando pruebas clave. En las últimas horas se conocieron parte de las pericias realizadas en la casa del principal acusado, Claudio Barrelier, expareja de la mamá de la víctima, mientras que la querella apunta contra una cuarta sospechosa.
Después de que la Justicia decidiera levantar el secreto de sumario en el expediente, se confirmó que los estudios con Luminol -compuesto químico que reacciona con el hierro presente en la hemoglobina- confirmó que se hallaron restos de sangre en diversas partes de la vivienda ubicada en Juan del Campillo al 878, en barrio Cofico, donde reside Barrelier junto a otras personas.
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Para la Fiscalía, la casa sería el lugar donde el empleado municipal de 33 años habría llevado a Agostina engañada, abusó de ella y luego la estranguló para ocultar el ataque. Después, la habría descuartizado para intentar desaparecer el cuerpo con el fin de garantizar su impunidad. En ese contexto, las pruebas dieron resultado positivo en una parte importante del inmueble: el baño.
Este es el sector en el que se encontraron más rastros, sobre todo en el lavamanos. Asimismo, se informó que se cree que Barrelier, quien pudo haber recibido ayuda, limpió la casa para esconder esta maniobra.
Las fotografías, a las que accedió PERFIL, muestran distintos ambientes repletos de objetos, como pilas de ropa, cajas, muebles, bolsos, juguetes y peluches. En el living-comedor se puede ver un televisor, varios adornos en las paredes, una mesa llena de cosas arriba y debajo de ella y una heladera repleta de imanes y estampitas de santos.
Otro lugar analizado es la habitación donde dormía Osvaldo Fassetta, amigo de Barrelier y uno de los imputados por el fiscal Raúl Garzón por "encubrimiento agravado". Los investigadores presumen que en esta zona, el acusado podría haber cometido el asesinato y se observa que se trata de un cuarto pequeño que también cuenta con muchos elementos amontonados.
En diálogo con la prensa antes de ser detenido, Fassetta había indicado que su habitación antes había sido un taller y que actualmente tenía una cama. El dormitorio está cerca del portón de la entrada principal y al lado del baño, pero separado del resto de los cuartos. Asimismo, había manifestado que el sábado 23 de mayo, día que Agostina entró a la casa, él supuestamente no estaba presente y recién regresó al otro día, hacia el mediodía.
También comentó que lo único que le llamó la atención fue que en la cama donde dormía habían cambiado el acolchado (él usaba uno de color gris y le habían colocado uno blanco), y que además todo estaba "muy limpio".
De acuerdo con la investigación, Barrelier, a quien Fassetta conoció de la cancha de Instituto hacía diez meses, le habría mandado un mensaje aquel sábado a la noche que decía: “No vengas que tengo algo".
La hipótesis fiscal manifiesta que la adolescente pasó allí sus últimas horas de vida. Una cámara de seguridad ubicada en frente de la casa captó el momento en que ella y el acusado de haberla matado ingresaron por la puerta principal, después de que la chica llegara hasta el barrio Cofico en un remís, que pagó el propio Barrelier.
Más tarde, un domo policial grabó al hombre pasando con un auto negro en el que se cree que habría descartado los restos de la joven en un descampado situado en el barrio Ampliación Ferreyra.
La familia de Agostina apunta contra una cuarta sospechosa
Tras las pruebas realizadas para detectar sangre en la vivienda de Del Campillo 878, todavía falta que se conozcan otras pericias de suma importancia para la causa como, por ejemplo, la de los celulares de los involucrados. Uno de los dispositivos analizados es el de Melisa Heredia, mamá de la víctima y exnovia de Barrelier, que fue dada de alta tras varias semanas internada, pero sigue bajo tratamiento.
Ahora, la abogada Fernanda Alaniz, que representa al papá de Agostina, Gabriel Vega, solicitó nuevas medidas de prueba y pericias contra Marianela Palmero, actual pareja del empleado municipal y madre de su hija de 11 años. Tanto ella como la nena convivían con él en la casa de barrio Cofico y para la querella supuestamente "sabe más de lo que dice".
La sospecha se centra en que Palmero habría estado en el lugar al momento del crimen. "Estuvo presente en la casa cuando se cometió el hecho y yo no descarto que haya escuchado algo. Hoy la prueba me demuestra que esta mujer tiene muchas contradicciones que son dignas de investigación”, sostuvo la letrada querellante ante Canal 10 de Córdoba.
Barrelier está acusado de homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causae y por mediar violencia de género. Entre los apuntados por encubrimiento, Fassetta figura como la persona que le habría llamado y enviado mensajes a Melisa en las primeras horas de la búsqueda de la menor con el objetivo de llevarle tranquilidad, cuando presuntamente ya sabía que estaba muerta.
La tercera imputada es Soledad Andreani, otra exnovia del imputado por femicidio y encargada del polémico bar "Wachitas. La pesquisa sostiene que le prestó su Ford Ka negro, el vehículo que habría sido utilizado para descartar el cuerpo de la adolescente en el predio de Ampliación Ferreyra, y también se la vio junto a él un día después en una ferretería.
En sus indagatorias, los tres detenidos dijeron que eran "inocentes" y se negaron a declarar, aunque se espera que en las próximas horas Fassetta amplíe su indagatoria y brinde detalles sobre lo que hizo el fin de semana de la desaparición de Agostina.
FP/fl