- Preparan un préstamo de bancos internacionales por US$ 4.000 millones e ingresos por US$ 800 millones de privatizaciones.
- El ministro aseguró que aspira a que la Argentina ascienda a categoría "grado de inversión" si Milei gana la reelección.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó su programa financiero para cubrir la deuda hasta fines del año que viene y aseguró que el Gobierno no tiene previsto volver a Wall Street: "Es una opción, no un objetivo". Parte del plan incluye un préstamo de bancos internacionales por US$ 4.000 millones, garantizados por organismos multilaterales y US$ 800 millones por privatizaciones.
El jefe del Palacio de Hacienda dijo, de todas formas, que esa posibilidad forma parte de las alternativas que evalúa el equipo económico, aclaró que "salir a los mercados internacionales está en cero este año y el año que viene" y que, en caso de concretarse, será únicamente si las condiciones financieras resultan convenientes.
"Eso para nosotros es simplemente una opción más, no es un objetivo. El objetivo es refinanciar vencimientos a la menor tasa de interés posible", afirmó. En ese sentido, reveló que el Gobierno había recibido propuestas para emitir deuda en el exterior, pero decidió rechazarlas por el elevado costo financiero. Según explicó, le ofrecían colocar US$ 5.000 millones a diez años con una tasa cercana al 12,5% anual.
"Ya tenemos (posibilidad de) acceso al mercado desde hace tiempo", sostuvo, pero señaló que aceptar esas condiciones habría implicado pagar unos US$ 3.300 millones adicionales en intereses. "No hay que subestimar la tasa, es importante", enfatizó, al señalar que evitar ese costo permite reducir el esfuerzo fiscal y destinar esos recursos a una mayor baja de impuestos o a fortalecer el superávit.
Caputo sostuvo además que la estrategia oficial apunta a disminuir la dependencia histórica de Argentina de los mercados internacionales de crédito. A su juicio, durante años el país recurrió casi exclusivamente a Wall Street para financiar sus déficits, por lo que ahora el desafío es desarrollar un mercado de capitales local más profundo.
"Argentina tiene una sobredependencia con el exterior y está bueno reducirla", afirmó. En esa línea, indicó que el equipo económico continúa analizando distintas herramientas de financiamiento, siempre con el criterio de elegir las alternativas "más baratas para los ciudadanos".
El ministro explicó que el nuevo programa financiero busca precisamente despejar el horizonte de vencimientos sin necesidad de recurrir apresuradamente al mercado externo.
Según indicó, el esquema clarifica cómo se refinanciará el capital de la deuda, mientras que los intereses seguirán siendo afrontados con el superávit primario. "La mayoría de los países refinancian las dos cosas. Nosotros los intereses los pagamos con el superávit primario. Y queremos refinanciar el capital", sostuvo.
En ese marco, aseguró que el programa financiero de este año ya se encuentra "sobrecumplido en US$ 3.700 millones" y afirmó que los vencimientos de 2027 presentan un perfil incluso menos exigente que los de 2026. "Con refinanciar la deuda en legislación local ya es suficiente. No va a haber ningún problema en el refinanciamiento este año y 2027", afirmó.
Para Caputo, la mejora de las condiciones macroeconómicas permitirá seguir reduciendo el costo del financiamiento y, eventualmente, facilitar un regreso a los mercados internacionales en mejores condiciones.
"Cuando uno tiene orden macroeconómico, como tiene este Gobierno, el paso del tiempo es un aliado, no un problema", afirmó. Según explicó, la baja del riesgo país, la desaceleración de la inflación y el fortalecimiento de las cuentas públicas deberían traducirse en menores tasas de interés para futuras emisiones.
En ese contexto, el ministro volvió a plantear como objetivo de largo plazo que Argentina recupere el grado de inversión (investment grade) hacia fines de 2031. "Es un objetivo nuestro, no una promesa", aseguró, y sostuvo que alcanzar esa calificación permitiría consolidar la estabilidad macroeconómica, atraer mayores inversiones y acceder al financiamiento internacional en condiciones considerablemente más favorables.
En los próximos 18 meses, vencen US$ 24.000 millones, incluyendo US$ 4.300 millones con los bonistas el próximo jueves 9 de julio. Según la consultora 1816, el monto total comprende pagos de capital e intereses por US$ 6.000 millones con bonistas, Fondo Monetario y el Club de París en 2026, y US$ 16.000 millones en 2027.
Los analistas creen que falta cubrir un bache en torno a los US$ 10.000 millones, lo que alimenta el rumor en el mercado de una posible renegociación con el FMI en 2027. "El foco estará en cómo consiguen el capital de bonos por US$ 7.000 millones y US$ 4.000 millones del FMI", dijo el economista Fernando Marull.
En el Gobierno hay expectativas de que el riesgo país siga bajando en las próximas semanas y resurjan los pedidos de un canje de deuda. Por lo pronto, el mercado está atento a si se anuncia una colocación de deuda en el exterior o si amplían la emisión de bonos en dólares.
El Gobierno intenta mostrar que "sobran los dólares" para las compras de los ahorristas, el pago de importaciones y los vencimientos de deuda. Con ese objetivo, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, se reunió recientemente con fondos de inversión y bancos en San Pablo, Londres y Basilea, como reveló Clarín.
Según fuentes con conocimiento, el viaje fue clave para refinanciar un préstamo por US$ 6.000 millones con 10 bancos internacionales hasta septiembre de 2028, con una tasa de interés más baja que la vigente.