Este accesorio permite ocultar los cables, centrar las lámparas y mejorar la estética de cualquier ambiente sin necesidad de hacer grandes modificaciones.
Las lámparas de techo pueden convertirse en uno de los elementos más importantes de la decoración de una casa. Sin embargo, muchas veces aparece un problema difícil de resolver: la boca de electricidad no está ubicada en el lugar donde se quiere instalar la lámpara, lo que obliga a dejar cables a la vista o resignar el diseño del ambiente.
Frente a esta situación, cada vez más decoradores e instaladores recomiendan una alternativa que combina funcionalidad y estética: el florón de techo. Este accesorio permite ocultar completamente el cableado y colocar una o varias lámparas exactamente donde se desee.
Qué es un florón de techo y para qué sirve
El florón es una pieza que se instala sobre el techo y cuya principal función es esconder el recorrido de los cables eléctricos cuando la salida de corriente no coincide con el punto donde se quiere ubicar la iluminación.
Además de ocultar el cableado, permite centrar las lámparas, distribuir varios puntos de luz desde una misma conexión eléctrica y aportar un acabado mucho más prolijo.
Actualmente existen modelos de distintos tamaños, colores y materiales, e incluso pueden fabricarse a medida, según la cantidad de lámparas y la distancia entre la boca eléctrica y el lugar de instalación.
Así funciona el florón, el invento para que ya no queden los cables de luces colgando. (Video: Instagram/@republica_diseno).
Cómo funciona esta solución
El sistema es relativamente sencillo. En su interior, el florón incorpora un chasis, generalmente de madera o metal, que se fija al techo mediante tornillos y tarugos. Allí se realiza toda la conexión eléctrica y se sujetan los cables de las lámparas.
Luego se coloca la tapa exterior, que oculta completamente la instalación y deja visible únicamente el cable que desciende hacia cada lámpara.
Gracias a este diseño, es posible instalar:
- Una sola lámpara perfectamente centrada.
- Dos o más lámparas alineadas sobre una mesa o una isla de cocina.
- Composiciones decorativas con distintas alturas y diseños.
Por qué cada vez más personas eligen un florón
Además de resolver un problema técnico, este accesorio también cumple una función decorativa.
Entre sus principales ventajas se destacan:
- Oculta los cables que quedarían a la vista.
- Permite centrar la iluminación aunque la conexión eléctrica esté desplazada.
- Admite varias lámparas desde una única boca de electricidad.
- Mejora la estética del ambiente.
- Puede combinarse con el color del techo o transformarse en un elemento decorativo.
Por ese motivo, es una solución muy utilizada en comedores, livings, cocinas e incluso dormitorios, donde las lámparas colgantes ganaron protagonismo durante los últimos años.
La otra innovación que revoluciona la iluminación del hogar
Además de los florones, otra tendencia que comenzó a expandirse son las ventanas falsas que imitan la luz natural.
Se trata de paneles con tecnología LED que reproducen el aspecto de una ventana real y generan una iluminación muy similar a la luz del sol. Incluso permiten regular el brillo y la temperatura del color mediante una aplicación para el celular.
Las ventanas artificiales permiten que ya no tengas habitaciones oscuras, gracias a sus luces LED que imitan el rayo del sol. (Video: Instagram/ @polcorominas).
Originalmente fueron desarrolladas para hospitales, oficinas y espacios sin ventanas, pero hoy también comienzan a instalarse en viviendas, especialmente en baños, pasillos y ambientes interiores donde la entrada de luz natural es limitada.
Si bien estos sistemas ayudan a mejorar la iluminación y aportan un efecto visual muy realista, los especialistas recuerdan que no reemplazan los beneficios que ofrece la exposición a la luz solar y al aire libre.