El presidente electo asumirá el poder el 7 de agosto. El mandatario saliente se niega a reconocer el resultado de las elecciones.
El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, aseguró este martes que el mandatario saliente, Gustavo Petro, intenta llevar a cabo un “golpe de Estado” y pidió a las Fuerzas Armadas “proteger” la democracia y desobedecer cualquier orden en ese sentido.
“Petro y (su derrotado candidato presidencial Iván) Cepeda iniciaron su plan B para quedarse a como diera lugar en el poder. Y lo quieren hacer a través de un golpe de Estado”, declaró De la Espriella luego de suspender el proceso de transición con el gobierno saliente, el primero de izquierda en la historia de Colombia.
El trámite para la transmisión de mando el 7 de agosto transcurre en medio de tensiones entre el mandatario saliente de izquierda y el entrante de extrema de derecha, respaldado por el presidente estadounidense Donald Trump.
Petro se niega a reconocer el resultado del balotaje de junio y De la Espriella, que ganó por un estrecho margen al candidato oficialista, acusa al gobierno saliente de corrupción.
“Auditoría exhaustiva”
El presidente electo, que definió la transición como una “auditoría exhaustiva” de la gestión de Petro, asegura haber identificado problemas en la lucha contra el narcotráfico, concesión de contratos estatales a dedo y deficiencias en el sistema de salud.
“Él sabe que lo haré pagar en el marco de la ley todos sus delitos y por eso tiene pánico y terror”, dijo De la Espriella, de nacionalidad colombiana y estadounidense.
“Fraude”
Petro desconoce la “legitimidad” de De la Espriella, alega que hubo un “fraude electoral” y convocó protestas el 20 de julio, fecha en la que dará su discurso de despedida.
El senador Cepeda reconoció por su parte los resultados de la elección, pero se declaró en “desobediencia civil” frente al nuevo gobierno.
Observadores internacionales y autoridades electorales descartaron cualquier tipo de manipulación en los comicios.
El ultraderechista De la Espriella promete fomentar la inversión privada, recortar el Estado y endurecer el combate a guerrillas y carteles narcotraficantes.
El presidente electo recoge el descontento de una parte de la población por los intentos fallidos de Petro de negociar la paz con grupos armados, en medio de la peor ola de violencia en la última década.
El líder ultraderechista advirtió que el presidente y su delfín electoral tienen “miedo” por el “destape que vendrá, no solo frente a toda la corrupción (...), sino de las consecuencias legales que tendrán sus vínculos con el narcoterrorismo”.
Las alegaciones de fraude, agregó, son una “excusa para incendiar el país”.
Sus simpatizantes temen un estallido de protestas como las que respaldó Petro contra su antecesor, el derechista Iván Duque, que dejaron decenas de muertos entre 2019 y 2021. El mandatario saliente dijo el martes que el proceso de transmisión de mando continuará sin la delegación del gobierno entrante.
“No aguantan que se observe por toda la ciudadanía que no están preparados y que sus insultos públicos son calumnias”, reaccionó Petro en X.
Para ello, “se colocarán sillas vacías en espera que quienes se robaron las elecciones lleguen a entender qué es gobernar”, agregó.
(Con información de AFP)