Según la investigación, la maniobra comenzó con consultas voluntarias por “rituales” y derivó en amenazas para obligar a la víctima a seguir entregando plata y otros bienes. Los audios incorporados a la causa muestran cómo aumentaba la presión.
La causa contra la mujer acusada de haber extorsionado a una empresaria a través de supuestos “trabajos espirituales” permitió reconstruir, paso a paso, el mecanismo que —según la fiscalía— utilizó para mantener durante meses a la víctima bajo presión y conseguir que siguiera entregándole dinero.
La investigación a cargo del fiscal Luis Ferreyra, titular de la UFI N°12 de Mar del Plata, sostiene que la maniobra no comenzó con una amenaza, sino con una consulta voluntaria.
Todo comenzó en diciembre del año pasado, cuando la víctima llegó hasta la presunta vidente por recomendación de otra persona para pedirle ayuda por un conflicto familiar.
En esa primera etapa, la consultante aceptaba entregar dinero para costear los rituales, según explicó el fiscal en diálogo con TN. Sin embargo, con el correr de las semanas los montos comenzaron a aumentar y, cuando intentó dejar de pagar, la situación cambió.
“Ahí empieza la conducta que nosotros investigamos como delito”, señaló Ferreyra. Lo que sucedió fue que en ese momento aparecieron las amenazas que buscaban obligarla a continuar con los pagos.
De acuerdo con la causa, la acusada le advertía que el supuesto trabajo espiritual no podía interrumpirse porque, de lo contrario, habría consecuencias para su familia. En varios de los audios incorporados al expediente insistía en que “los arcángeles” exigían terminar el ritual y reclamaban más dinero.
“Los que corren riesgo son tus hijos y tu nieto, vos viniste por eso a nosotros”, “El problema no soy yo, son los otros arcángeles que están cansados y quieren terminar el trabajo”, se expresa en algunos de los audios que recibió la víctima.
La presión iba aumentando con referencias cada vez más directas a sus familiares. En otro audio aseguraba que si no cumplía con los pagos iba a hablar con su marido, con su yerno y con su hija. Para los investigadores, esto se interpretó como una forma que buscaba generar temor y evitar que dejara de entregar plata.
Con el avance de la maniobra, las amenazas se volvieron todavía más explícitas. Incluso, la imputada llegó a decirle: “Vos vas a perder mucho más”, además de advertirle que “todos van a caer” y que, si no recibía el dinero, debía “atenerse a las consecuencias”.
También le reclamaba que devolviera el dinero correspondiente a los supuestos insumos utilizados para los rituales y le repetía que conocía a toda su familia. En uno de los últimos mensajes incorporados al expediente afirmaba: “No va a quedar nadie en pie. Vos sabés con quién estás jugando”.
La denuncia indica que, durante tres meses, la víctima le terminó entregando unos US$26.000, $15 millones, joyas y distintos bienes, entre ellos un televisor de 65 pulgadas, una PlayStation 5 y celulares.
El rol de la colaboradora
La investigación sostiene que la presunta vidente no actuaba sola. Junto a ella fue imputada otra mujer, señalada como su colaboradora.
Según explicó Ferreyra, esa persona era quien realizaba gran parte de las cobranzas: recibía transferencias en su cuenta bancaria, acompañaba a la víctima cuando debía comprar electrodomésticos y otros bienes, e incluso se presentaba personalmente para retirar dinero.
Por ese motivo, ambas fueron imputadas como coautoras del delito de extorsión por chantaje.
Cómo avanza la causa
Para el fiscal, uno de los puntos centrales de la causa será determinar cuánto dinero entregó la denunciante de manera voluntaria para los supuestos trabajos espirituales y cuánto fue obtenido bajo amenazas. “La relevancia penal empieza cuando la víctima continúa pagando por miedo”, explicó.
En paralelo, los investigadores analizan una libreta secuestrada durante el allanamiento en la que aparecen anotaciones con nombres y montos de dinero.
El objetivo es localizar a esas personas para establecer si eran simplemente clientas de la mujer o si también fueron víctimas de un mecanismo de extorsión similar.
Hasta el momento, las dos imputadas permanecen en libertad. En los próximos días serán citadas a declaración indagatoria mientras la fiscalía continúa reuniendo pruebas para definir el alcance definitivo de la acusación.