Aunque el paso del tiempo modificó algunos hábitos, el actor conserva la filosofía de disciplina y constancia que convirtió a Rocky Balboa.
A casi cinco décadas del estreno de Rocky, Sylvester Stallone sigue haciendo honor al personaje que marcó su carrera. A los 79 años, el actor mantiene una rutina de entrenamiento y una alimentación estricta que, según asegura, le permite conservar la energía y el estado físico.
Lejos de los famosos huevos crudos que inmortalizó en la primera película de la saga, hoy el intérprete apuesta por un desayuno equilibrado, rico en proteínas, fibra y frutas. Además, en una reciente entrevista sorprendió al recordar los insólitos trabajos que tuvo antes de alcanzar la fama con Rocky.
Qué desayuna Sylvester Stallone a los 79 años
En una entrevista con la revista Men’s Health, Stallone contó cómo empieza cada mañana y reveló el menú que repite de forma habitual. “Antes de desayunar, bebo un vaso de aminoácidos líquidos. Y al rato me tomo tres claras de huevo, media yema, avena en copos, pan de centeno tostado, papaya fresca e higos”, explicó.
El actor aseguró que esa combinación le aporta la proteína y la energía necesarias para afrontar sus entrenamientos diarios. Además, remarcó que elige los huevos como una de sus principales fuentes de proteínas, aunque hizo una aclaración importante: ya no los consume crudos.
“Cocinarlos ayuda a la digestión y evita problemas de salud”, afirmó, en referencia a la icónica escena de Rocky en la que el boxeador se bebe varios huevos sin cocinar antes de salir a correr por las calles de Filadelfia.
Según Stallone, mantener una alimentación equilibrada y una rutina constante de ejercicio son dos de las claves que le permiten sentirse “joven y con energía” a punto de cumplir ocho décadas de vida.
Del zoológico a la charcutería: los trabajos que tuvo antes de ser famoso
Durante una entrevista en The Tonight Show con Jimmy Fallon, Stallone también repasó algunos de los empleos que realizó antes de convertirse en una estrella de Hollywood. “Cuando estás en quiebra, aceptás cualquier cosa”, recordó entre risas.
Uno de esos trabajos consistía en limpiar jaulas de leones en un zoológico durante el verano. Sin embargo, la experiencia no duró demasiado.
“Esperaba que esa cosa me comiera. No lo pude aguantar más”, bromeó el actor sobre las tres semanas y media que permaneció en ese puesto. Después consiguió empleo en una charcutería, donde debía cortar pastrami, aunque aseguró que ese trabajo tampoco resultó sencillo.
“Eso es aún peor que un león”, ironizó. Incluso recordó que los empleados apenas recibían una pequeña porción de carne como almuerzo y lanzó una advertencia con humor: “Nunca miren el fondo de la olla donde se cocina el pastrami, porque verán el infierno”.