María Tevez, su marido y sus dos hijos sobrevivieron al sismo que destruyó su vivienda en El Junquito, cerca de Caracas; sin recursos y lejos de su familia, piensan en ir a Colombia a pie para emprender el regreso
Al otro lado del teléfono, María Tevez responde a las preguntas con una voz desgastada por el agotamiento acumulado de cinco noches mal dormidas y cinco días de un incesante peregrinaje hacia cualquier refugio. Ella y su familia están vivos y sanos, aclara, pero también están atrapados.
En 38 segundos de violentos movimientos tectónicos, el miércoles pasado, su hogar quedó totalmente despedazado. Debajo de las ruinas permanece todavía enterrado todo lo que habían traído y reunido desde que se mudaron desde Buenos Aires a El Junquito, en 2025. La localidad forma parte de una sucesión de pequeños pueblos construidos sobre la ascendente cresta de un cerro, a 40 minutos al oeste de Caracas, Venezuela.
“Es una zona montañosa y cada pueblo se instala en un kilómetro distinto. Nosotros vivíamos en el 14. Es una zona muy fría y súper tranquila. No es como Caracas”, describió en diálogo con LA NACION. Ella es psicopedagoga, tiene 35 años y vivió hasta el año pasado en San Miguel, provincia de Buenos Aires. Edgar Figueroa, su marido, nació en Venezuela y trabaja en marketing digital de manera remota. Sus dos hijos pequeños, Martín, de siete años, y Simón, de dos, nacieron en la Argentina.
Perdimos todo en Venezuela! Queremos volver a nuestro país 🇦🇷🇦🇷 pic.twitter.com/owVBRX2N9i
— OZZO (@ozzotagg) June 26, 2026
“Vinimos para probar. Nos habían hablado bien de este lugar. Hace un año que llegamos y recién le estábamos agarrando la mano”, comentó la argentina, y agregó: “Cuando pasó esto, nos tuvimos que desplazar”.
Toda la familia estaba fuera de casa cuando ocurrieron los dos terremotos el pasado 24 de junio. Estaban merendando un poco más abajo, en el kilómetro 12. Su marido se había separado del grupo porque había ido en busca de un cargador para su computadora. María no tiene un registro claro de lo que sucedió después. “Solo recuerdo que agarré a mis hijos y, de pronto, estábamos en medio de la calle”, retrató.
La sensación general era de caos. Casas colapsadas, gente caminando sin rumbo, gritos y el miedo a que el suelo volviera a moverse.
“Cuando llegamos a la casa, vimos que había quedado destruida. Así que empezamos a caminar hacia abajo, hacia Caracas. Fue un camino súper largo. No sé cuánto caminamos, pero fue muchísimo. No sabíamos si iba a volver a pasar ni adónde íbamos a ir. Estábamos con lo que teníamos puesto y con los nenes”, relató. Tenían solo diez dólares encima.
Caminando llegaron hasta el barrio de La Candelaria y de ahí hicieron dedo hasta el centro de Caracas. “Era un lío. Buscamos agua para que los chicos tomaran y alguien nos llevó a Puerto La Cruz [una ciudad ubicada a cuatro horas al este de Caracas]. Hablamos con una posada y le explicamos cuántos éramos y el dinero que teníamos”, relató María. Allí pudieron quedarse tres noches, hasta el domingo pasado. “Ayer nos tuvimos que ir, pero entramos en contacto con unas chicas que llegaron adonde estábamos y nos ofrecieron su casa. Ahora estamos acá”, agregó.
Actualización: Pudimos movernos, nos alojamos en la casa de Zory y Rose! Ellas amablemente nos recibieron, son muy amorosas! Estamos muy aliviados que en esta situación tenemos un lugar donde estar con nuestros hijos #Venezuela pic.twitter.com/KLiMj5OqS6
— OZZO (@ozzotagg) June 28, 2026
Desde hace varios días, en su cuenta de X, María y Edgar habían publicado toda su travesía. En el primer tuit después del sismo escribió: “Mi familia y yo estamos con vida, somos argentinos, mis hijos muy nerviosos ya que padecen de autismo, vivíamos alquilando, perdimos casi todo, ahora estamos buscando la forma de trasladarnos a un lugar temporal”.
Minuto a minuto, María fue publicando su situación y muchas personas han donado pañales, comida y agua en solidaridad. Su objetivo ahora es volver a la Argentina. ”La noche de ayer fue horrible. Los niños no pueden dormir. Martín tiene autismo y Simón no habla. No tenemos medios económicos ni emocionales. Quedamos totalmente solos”, describió.
Recién nos acaban de contestar sub la respuesta es con mucha incertidumbre queremos regresarnos a nuestro país! Somos Argentinos perdimos todo en Venezuela pic.twitter.com/N6dqT38Kpy
— OZZO (@ozzotagg) June 25, 2026
Habla por teléfono con su madre y algunas amigas, y Edgar con su abuela y su papá, que también viven en la Argentina. Con Cancillería hablaron, aunque no hubo demasiada respuesta. “Vimos que el Presidente había puesto un número en redes para llamar, pero nos respondieron de forma robótica. El sábado o domingo nos llamó una mujer que dijo que venía de Cancillería y habló de un vuelo humanitario. Ella llamó, nos preguntó quiénes éramos y también trató de contenernos un poco. Desde entonces no hablamos con nadie del Gobierno”, explicó María, y agregó: “Nosotros ahora vamos a movernos con nuestros propios medios. Estamos viendo de ir a Colombia y de ahí volver a la Argentina. Estamos buscando fondos”.
Su esperanza es que en ese país, que, a diferencia de Venezuela, sí cuenta con representación diplomática argentina, puedan encontrar alguna manera de regresar a Buenos Aires.