Pocos lo saben: el error que deforma tus almohadas en poco tiempo e incomoda el sueño

Pocos lo saben: el error que deforma tus almohadas en poco tiempo e incomoda el sueño

Conocé el truco sencillo para dormir bien y tener un buen descanso.

Tener una almohada de calidad para dormir es indispensable para un buen descanso. Sin embargo, muchas personas cometen un error cotidiano que acelera su desgaste y hace que pierdan su forma original.

Aunque suelen cambiarse cada cierto tiempo, su vida útil puede reducirse por una mala costumbre: no rotarlas ni acomodarlas regularmente.

Por qué las almohadas se deforman

Más allá del paso del tiempo, el peso de la cabeza ejerce presión sobre una misma zona. Esto genera que el relleno se compacte, pierda volumen y se formen hundimientos.

Además, si la almohada no se airea o no se sacude con frecuencia, las fibras o el material interno se comprimen. Así aparecen deformaciones que pueden afectar la alineación del cuello y la cabeza, generando molestias al dormir y dolores al despertar.

Acomodar la almohada, airearla y rotarla sirve para que duren más tiempo. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Qué se debe hacer para conservarlas por más tiempo

  • Rotar la almohada de posición cada pocos días
  • Darla vuelta regularmente para distribuir mejor el desgaste
  • Sacudirla suavemente cada mañana para recuperar volumen
  • Airearla en un lugar ventilado una vez por semana
  • Utilizar una funda protectora además de la funda tradicional

Cada cuánto conviene cambiar la almohada

Aunque depende del uso que se les dé, lo ideal es cambiar la almohada cada uno o dos años. Si presenta hundimientos, grumos o genera molestias, significa que es momento de reemplazarla.