Peligro con artefactos a gas: cuándo pueden intoxicarte y 6 medidas clave para evitarlo

Peligro con artefactos a gas: cuándo pueden intoxicarte y 6 medidas clave para evitarlo

  • Con el frío crece el riesgo de que emitan monóxido de carbono.
  • Por qué puede ser mortal y qué hábitos ayudan a prevenirlo.

Cada año, con la llegada del invierno, se multiplican los casos de intoxicaciones por monóxido de carbono en hogares. Los ambientes se ventilan menos, los aparatos a gas se usan más; y de repente, por una falla, pueden comenzar a envenenar el aire.

La gran dificultad es que el monóxido de carbono es imperceptible. No tiene olor, color ni sabor. No hace ruido. No irrita los ojos ni la nariz. Pero es muy nocivo: puede causar daños graves a la salud o incluso la muerte. Por eso se lo conoce como el asesino invisible.

Este gas tan peligroso -que entra por los pulmones, se instala en la sangre y va dejando sin oxígeno al cerebro y al corazón- puede liberarse en el hogar si una estufa, el calefón, el horno, una hornalla o algún otro artefacto empieza a generar una combustión deficiente, incompleta.

Si la falla no se repara a tiempo y, además, la vivienda no le ofrece a ese veneno vías de escape suficientes hacia el exterior, las personas que están adentro comienzan a respirar el monóxido de carbono, eso las adormece y muchas veces no logran reaccionar a tiempo.

Para prevenir estas tragedias, según los expertos, no hacen falta grandes esfuerzos ni inversiones, sino hábitos de prevención muy sencillos. "Muchas de las situaciones de riesgo pueden evitarse incorporando medidas simples en la vida cotidiana", explican en la distribuidora de gas Camuzzi.

A continuación, uno por uno, los cuidados más efectivos que los usuarios deberían adoptar, surgidos de las recomendaciones de esa empresa, así como del Ministerio de Salud y el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas).

Cómo prevenir accidentes con monóxido de carbono: los 6 hábitos esenciales

1. Mantener la ventilación. "Ventilar los ambientes todos los días, incluso durante los más fríos, sigue siendo una de las medidas más importantes para prevenir intoxicaciones", afirman en Camuzzi. También se recomienda dejar siempre una pequeña abertura en las ventanas y controlar que se mantengan libres las rejillas de ventilación, sin que nada las esté tapando.

2. Controlar seguido el fuego. De los aparatos sólo deberían brotar llamas de color azul, con extremos transparentes y una geometría uniforme. Si se ve amarillo, anaranjado o rojizo podría estar produciendo monóxido de carbono. En esos casos, se indica apagar rápido el artefacto y hacer revisar el quemador.

3. Hacer mantenimiento preventivo. Los expertos aconsejan que todos los artefactos a gas sean inspeccionados cada año por un gasista matriculado. Esto es clave para asegurar que los quemadores funcionen bien y que los conductos encargados de evacuar los gases tóxicos se mantengan en buen estado, sin bloqueos, fisuras o roturas.

4. Después de cocinar, limpiar. Mantener las hornallas limpias de líquidos y restos de alimentos, para evitar que obstruyan los quemadores y que eso genere una mala combustión.

5. Respetar la función de cada artefacto. Utilizar cada uno solamente para lo que fue diseñado. En ese sentido, según advierten en Camuzzi, es un error usar hornallas y hornos para calefaccionar.

6. No usar aparatos mal instalados. Calefones, estufas infrarrojas o de llama abierta jamás deben ser colocados en baños, dormitorios y otros espacios cerrados o mal ventilados. En lugares así sólo puede haber artefactos a gas con salida al exterior (tiro balanceado), los cuales -a su vez- no deberían dirigir sus gases quemados a otro ambiente cerrado.

¿La prevención de intoxicaciones y el ahorro de energía van de la mano?

Sí. "Además de contribuir a la seguridad del hogar, el uso adecuado de los artefactos permite optimizar el consumo energético durante los meses de mayor demanda. Un equipo que funciona correctamente, cuenta con la ventilación necesaria y recibe los controles correspondientes no sólo reduce riesgos, sino que también favorece un uso más eficiente de la energía", destacan en Camuzzi.

"Por el contrario -advierten-, prácticas como obstruir rejillas de ventilación, calefaccionar ambientes con hornallas o descuidar el estado de los conductos pueden afectar tanto la seguridad como el rendimiento de los equipos."

Para mayor seguridad: ¿cuánto cuesta colocar detectores de monóxido de carbono?

Cuando todas las precauciones fallan y el ambiente empieza a contaminarse, estos pequeños sensores con alarma salvan vidas al emitir un alerta sonoro que permite actuar antes de que sea demasiado tarde.

Uno básico, de fácil instalación, se consigue a partir de los $15.000. Los más completos, sensibles también a fugas de gas natural, arrancan en $100.000.

¿Cuáles son los primeros síntomas de una intoxicación con monóxido de carbono y cómo se debe actuar?

Cuando una persona se está empezando a intoxicar con monóxido de carbono pueden aparecer:

  • Debilidad, cansancio, somnolencia y confusión.
  • Dolor de cabeza, náuseas, mareos y vómitos.
  • Dolor de pecho y aceleración del pulso.

A su vez, cuando el cuadro ya es grave, se presentan síntomas como:

  • Temperatura corporal baja (hipotermia).
  • Inconsciencia.
  • Respiración irregular.
  • Convulsiones.
  • Pulso lento y/o irregular.
  • Tensión arterial baja.
  • Paro respiratorio.

Los primeros síntomas suelen confundirse con los de una gripe, una intoxicación alimentaria o un accidente cerebrovascular. "En niños pequeños puede simular un cuadro meníngeo por la irritabilidad, llanto continuo y rechazo del alimento", según el Ministerio de Salud.

Así, ante la más mínima sospecha hay que actuar de inmediato de este modo:

  • Abrir ventanas y puertas.
  • Evacuar a las personas afectadas hacia un lugar abierto.
  • Llamar al servicio de emergencias o ir a una guardia, manteniendo al intoxicado recostado y abrigado.
  • Si la persona deja de respirar, practicarle reanimación cardiopulmonar (RCP).

¿Dónde se puede conseguir más información, asesoramiento y asistencia?

Además de la línea de emergencias 107, hay números a los que se puede llamar gratis todos los días, las 24 horas, para hacer consultas sobre intoxicaciones:

  • El 0800-333-0160 del Hospital Posadas (El Palomar, Morón).
  • El 0800-444-8694 del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez (CABA).
  • El 0800-222-9911 del Hospital Sor María Ludovica (La Plata).