“No hay quien nos oriente, no hay patrullas, somos los vecinos ayudándonos”: el testimonio de una familia tras el terremoto en Venezuela

“No hay quien nos oriente, no hay patrullas, somos los vecinos ayudándonos”: el testimonio de una familia tras el terremoto en Venezuela

Estefanía Herrera, una madre venezolana que vivió el sismo con sus dos hijos, relata el miedo, la incertidumbre y la solidaridad entre vecinos mientras esperan respuestas.

Los terremotos en Venezuela dejaron a miles de familias enfrentando no solo el temor por las réplicas y los daños en las estructuras, sino también una profunda incertidumbre sobre qué hacer y dónde encontrar apoyo en medio de la emergencia.

Desde Chacaíto, en el municipio Libertador de Caracas, Estefanía Herrera, politóloga venezolana y madre de dos hijos, contó cómo vivió los momentos más angustiantes del sismo y las horas posteriores, cuando junto a sus vecinos decidió permanecer fuera de sus viviendas por precaución. Según relató, en la zona no estaría llegando asistencia de manera constante, lo que incrementa la preocupación entre los residentes.

Terremoto en Venezuela 25062026

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“Lo que más estamos necesitando es orientación, porque no hay nadie que nos diga nada más allá de lo que vemos en las redes. No hay quien nos oriente, somos los vecinos ayudándonos”, relató en diálogo con PERFIL.

En ese contexto, muchos vecinos, ante la imposibilidad de acceder a evaluaciones estructurales oficiales, se guían por los daños visibles o por recomendaciones informales entre conocidos. Esa falta de controles técnicos concretos prolonga la permanencia fuera de las viviendas y deja el regreso a los hogares sujeto a la cautela individual de cada familia.

El momento en que el terremoto cambió todo: “Agarré a mis hijos de la mano y salimos con lo que teníamos puesto”

Terremoto en Venezuela 25062026

Herrera recuerda que se encontraba en casa con sus dos hijos cuando comenzó el movimiento telúrico. La alarma del teléfono alertó sobre el terremoto, pero al principio pensó que podía tratarse de algo menor.

“Mi hijo dijo: ‘terremoto, terremoto’. Yo no le hice caso porque no es habitual que eso ocurra. Cuando vimos que empezó a moverse todo entendimos que era real”, contó.

En medio del miedo, su principal preocupación fueron sus hijos. “Los agarré de la mano y les dije: todo va a estar bien, todo va a estar bien. Aunque por dentro solo pensaba que no íbamos a morir, porque nunca había tenido una sensación de vida tan fuerte. Se sentía como que el piso se iba abriendo”, confesó.

La familia vive en un piso alto, por lo que la evacuación fue rápida. “Nos vestimos, agarramos la llave y nos fuimos con lo que teníamos puesto. Bajamos los 10 pisos. Afortunadamente los vecinos se comportaron y salimos todos a tiempo”, relató.

Vecinos en las calles: el miedo a volver a los edificios tras el sismo

Después del terremoto, muchos residentes decidieron no regresar a sus hogares por miedo a que nuevas réplicas afectaran las estructuras. “Estamos durmiendo en la calle por prevención. Tiramos almohadones, sábanas, lo que sea. Pero no dormimos porque nadie puede dormir pensando que puede venir algo peor”, explicó.

Herrera aseguró que el mayor problema actualmente es la falta de certeza: “Creo que lo que nos está matando es la incertidumbre. No sabemos si se puede entrar o no se puede entrar a las casas. Los edificios algunos sí se notan bastante deteriorados y da miedo pasar”.

Daños y destrucción en Chacaíto, uno de los sectores afectados por el terremoto en Venezuela

La venezolana señaló que una de las principales necesidades de las familias es contar con información clara y presencia de los dirigentes. “Las autoridades no dicen nada. Obviamente hay una emergencia grande y hay prioridades en otros lugares, pero nosotros también estamos igual, con nervios y sin saber qué hacer”, expresó.

Según su relato, los vecinos tuvieron que organizarse para mantenerse seguros y acompañarse durante las horas posteriores al terremoto. “Somos nosotros, con los vecinos, apoyándonos de manera solidaria e intuitiva, intentando sobrevivir”, confesó.

Daños y destrucción en Chacaíto, uno de los sectores afectados por el terremoto en Venezuela

También mencionó las dificultades para mantenerse comunicados, ya que muchos deben buscar espacios donde cargar sus teléfonos o conseguir conexión. “Cargamos un ratito el teléfono en casas prestadas, tratamos de tener saldo para estar comunicados. La información viene de las redes”, contó.

“No hay patrullas, no hay nada”: la sensación de abandono entre los afectados

Herrera aseguró que, fuera de las zonas donde se concentra la mayor emergencia, muchos ciudadanos sienten falta de acompañamiento: “No hay presencia del Estado. No hay patrullas, no hay nada, no hay alguien pasando pendiente. Estamos nosotros mismos intentando resolver”.

La situación también genera preocupación por el sistema sanitario, que ya enfrentaba serias dificultades antes del terremoto. “Los hospitales y centros de salud deben estar colapsados. Funciona muy mal siempre: no hay insumos, no hay personal. Me imagino que ahora debe ser terrible”, señaló.

Terremoto en Venezuela 25062026

A pesar del temor, Herrera destacó la organización y la solidaridad entre vecinos como una de las principales herramientas para enfrentar la emergencia. Las familias comparten alimentos y se apoyan entre sí mientras esperan poder regresar con seguridad a sus hogares.

“Compramos algunas cosas para picar, golosinas, para tener algo en el estómago. Pero ahora mismo la prioridad es preservar la vida, eso es lo más importante”, confesó a PERFIL.

El pedido de ayuda de una familia tras el terremoto en Venezuela

Herrera dejó un mensaje para quienes puedan colaborar con los afectados por los terremotos: “Las personas que puedan ayudar, que ayuden. Hay muchas que necesitan insumos, alimentos y herramientas para salvar vidas”.

En medio de la incertidumbre y las réplicas que mantienen a cientos de familias fuera de sus hogares, insistió en la urgencia de la asistencia humanitaria y en la necesidad de respuestas concretas para quienes siguen en la calle sin recursos básicos.

LB/MSS