La víctima tenía EPOC y dependía de un equipo de asistencia respiratoria. La Justicia investiga si los responsables del lugar demoraron la atención médica.
Un hombre de 79 años murió este jueves en un geriátrico clandestino de Las Heras, Mendoza, luego de que un corte de luz dejara fuera de servicio el equipo de asistencia respiratoria que necesitaba para sobrevivir. Por el caso, una mujer fue detenida acusada como la propietaria y responsable del establecimiento.
Todo ocurrió en un domicilio ubicado sobre la calle Benavente al 600. La investigación busca determinar si la muerte estuvo vinculada a la demora en recibir atención médica y a las condiciones en las que funcionaba el lugar.
El geriátrico no tenía habilitación y alojaba a unas 10 personas mayores, informó El Sol. De acuerdo con la investigación, cobraba alrededor de $700.000 por mes por cada residente.
La víctima es Raúl Pereira, quien padecía Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en estado avanzado y necesitaba asistencia respiratoria permanente.
En ese sentido, cuando ocurrió el corte de energía eléctrica, el equipo dejó de funcionar. En lugar de solicitar una ambulancia de inmediato, las personas a cargo del hogar habrían esperado a que regresara el suministro eléctrico.
Como la luz no volvió, finalmente avisaron al hijo de Pereira, que lo trasladó en un auto particular hasta el Hospital Carrillo. Sin embargo, los médicos constataron que el hombre ya había muerto.
La causa quedó inicialmente a cargo del fiscal de Homicidios Oscar Malla, quien ordenó allanamientos en el establecimiento y la detención de la responsable del geriátrico.
Durante los procedimientos, los investigadores secuestraron documentación y otros elementos que serán analizados para reconstruir cómo funcionaba el lugar y las circunstancias que rodearon la muerte.
Los inspectores de la Municipalidad de Las Heras y personal del Ministerio de Salud también realizaron actuaciones para avanzar con la clausura del establecimiento y verificar si existían habilitaciones, controles sanitarios y cuáles eran las condiciones en las que vivían los residentes.
En las próximas horas, el expediente pasará a la Unidad Fiscal de Delitos No Especializados. La mujer detenida podría ser imputada por abandono de persona seguido de muerte, un delito que prevé penas de entre cinco y 15 años de prisión.