El conjunto centroamericano cayó 1-0 ante los europeos con un gol de Budimir y se despidió del torneo. Volvió a jugar un gran partido, pero la experiencia del rival lo dejó sin chances en el Grupo G.
Luchó hasta el final, pero no le alcanzó. En una actuación más que digna, Panamá perdió 1-0 frente a Croacia y se quedó sin posibilidades de avanzar a los 16avos de final del Mundial 2026 cuando aún resta una fecha por disputarse en el Grupo G. Ante Budimir marcó el único gol del encuentro a los 54’ y le dio una victoria clave al conjunto balcánico.
El fútbol suele ser injusto y los centroamericanos lo experimentaron nuevamente en carne propia. En el debut frente a Ghana también habían realizado un gran partido, sosteniendo el empate hasta los 95’, cuando los africanos encontraron el gol de la victoria. Esta vez ocurrió algo similar: compitieron de igual a igual, mostraron personalidad y estuvieron a la altura del desafío, pero volvieron a quedarse con las manos vacías.
Por su parte, Croacia está lejos de exhibir la versión que la llevó a convertirse en una de las selecciones más competitivas de los últimos mundiales. El paso del tiempo empieza a sentirse en aquella generación dorada. Luka Modric, que a sus 40 años alcanzó los 200 partidos con su selección, ya no tiene el despliegue de otras épocas. Ivan Perisic, con 37 años, tampoco conserva la misma potencia, mientras que referentes más jóvenes como Martin Baturina (23) y Josko Gvardiol (24) todavía no parecen tener el peso específico de sus antecesores.
La imagen ya había quedado expuesta en la derrota 4-2 ante Inglaterra en el estreno y volvió a repetirse. Croacia sufrió demasiado para superar a un humilde Panamá que por momentos le discutió la posesión, controló varios tramos del partido y obligó a intervenir en repetidas ocasiones al arquero Dominik Livakovic.
Lo de Panamá, aun con la eliminación consumada, merece reconocimiento. El equipo volvió a demostrar que en este Mundial las diferencias entre potencias y selecciones emergentes son cada vez menores. Compitió con valentía, generó situaciones de peligro y sostuvo el ritmo físico del encuentro. No mereció perder ni frente a Ghana ni frente a Croacia.
Sin embargo, las Copas del Mundo también enseñan estas lecciones. Las sorpresas existen, pero en los momentos decisivos suelen imponerse la jerarquía y la experiencia. Croacia se aferró precisamente a esos atributos para quedarse con tres puntos fundamentales y encaminar su clasificación a la próxima ronda.