- Afirman que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) enfrenta una fuerte crisis presupuestaria y salarial.
- Fuga de científicos, parálisis de los reactores y proyectos entregados a empresas extranjeras en un sector ultra sensible para el país.
El anuncio de la empresa Meitner Energy, controlada por el grupo del empresario de origen iraní Hamid Ansari, de una inversión de US$ 1.200 millones para construir en Atucha un reactor nuclear modular ACR-300, desarrollado con tecnología de INVAP, fue presentado oficialmente como un potencial "Súper RIGI". Es decir, aspira a formar parte del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), cuya aprobación aún espera el Senado.
Sin embargo, detrás del anuncio crece una inédita crisis en uno de los sectores estrella de la Argentina: el atómico, que ha convertido al país en uno de los líderes de Latinoamérica junto con México y Brasil.
La comunidad científica denuncia un descomunal vaciamiento del sector nuclear al imponer que los históricos proyectos del Estado y la propia investigación tengan un carácter privado y estén orientados únicamente a la exportación. Eso incluye también la búsqueda y explotación de uranio con fines exportables.
Incluso advierten que las empresas extranjeras interesadas en los nuevos emprendimientos podrían estar detrás de una inversión científica con características de "burbuja financiera", si se tiene en cuenta que los mismos reactores modulares pequeños que Javier Milei anunció junto a su ahora despedido asesor y expresidente de Nucleoeléctrica, Demian Reidel -acusado de irregularidades en el manejo de la empresa- siguen siendo apenas proyectos en desarrollo. Pese a todos los anuncios de Reidel, divididos en cuatro fases e incluyendo "ciudades nucleares" proyectadas para abastecer a la inteligencia artificial en la Patagonia, no se concretó ninguno. Sólo se conoce el anuncio de Meitner por el ACR-300, que se estaría llevando científicos del Estado por su atractiva cartera salarial.
Clarín conversó con varios trabajadores y científicos, que pidieron reserva de identidad, quienes denuncian que la CNEA enfrenta una asfixia presupuestaria drástica, con partidas un 58% inferiores a las de 2023 en términos reales. Esto provocó una caída del 42,5% en la masa salarial, una reducción de la estructura y despidos, entre ellos el del delegado gremial Mariano Saleh, aunque aseguran que la situación alcanza también a científicos y trabajadores históricos. Las imágenes de la Gendarmería reprimiendo días atrás dentro de la CNEA, afirman, no tienen antecedentes en un sector que siempre fue tratado con especial cuidado por formar parte de un área estratégica para todas las administraciones, independientemente de su signo ideológico.
Las actuales autoridades paralizaron el desarrollo estatal del reactor CAREM, de tecnología nacional, y anunciaron la entrega de la operación del reactor RA-10 a un privado, pese a la experiencia exitosa del organismo en la producción y exportación de radioisótopos medicinales. También informaron que la finalización del Centro Argentino de Protonterapia contra el cáncer quedará en manos de un privado. La obra civil ya está terminada, pero el centro continúa sin abrir por falta de presupuesto estatal para contratar y capacitar a su personal.
De acuerdo con la revista especializada AgendAR, el CAREM fue paralizado "de facto" cuando la obra tenía un avance superior al 60%. En 2024 comenzaron los recortes presupuestarios, los despidos, la cancelación de contratos y una revisión técnica que, según esa publicación, fue utilizada como argumento para justificar la detención del proyecto.
Clarín pudo conversar con Andrés Kreiner, doctor en Física, investigador y responsable de desarrollos de aceleradores en la CNEA, un área que, según explicó, hoy también se encuentra sin presupuesto, al igual que el resto de la comisión.
Kreiner sostuvo que la "situación es gravísima, porque estamos otra vez frente a un éxodo de materia gris y a una asfixia salarial y presupuestaria que repercute en la pérdida de personal altamente capacitado y formado a lo largo de mucho tiempo". Agregó que la crisis afecta a "todo el sistema científico, tecnológico y universitario", sobre el que hubo más de setenta años de inversión.
Hoy, la Secretaría de Asuntos Nucleares, que dirige el joven Federico Ramos Nápoli, anunció una nueva doctrina según la cual habrá proyectos privados y sólo se financiarán aquellos que tengan interés de exportación, en un contexto en el que tanto las autoridades de la CNEA como las de la Secretaría priorizaron el avance de Estados Unidos en el sector. Ninguna potencia nuclear potencia sólo lo redituable, más bien, el Estado hace inversiones de riesgo con éxitos y fracasos. Argentina ha sido líder en el sector nuclear, siempre sujeto incluso al interés geo-estratégico de China y Estados Unidos, pero también de países como Francia o Brasil.
"Tenemos una industria nuclear desarrollada, tenemos instituciones consolidadas, tenemos el dominio del ciclo del combustible, y todo esto ahora se está intentando pasar a manos privadas. Nosotros no nos oponemos a la inversión privada, pero esa inversión tiene que ser una inversión de riesgo, donde realmente el inversor ponga dinero a riesgo y no se lleve sólo la crema", se quejó. Luego señaló que se está intentando privatizar Nucleoeléctrica Argentina, una empresa surgida de la CNEA en la década del 90 y que actualmente opera, mantiene, diseña y construye reactores nucleares.
Hoy la empresa, que sigue siendo estatal, factura unos 600 millones de dólares anuales por la venta de electricidad segura y barata. Los trabajadores advierten que, cuando un inversor compre una parte significativa del paquete accionario -se habla del 44% de las acciones-, ello se traducirá en una suba de tarifas.
Jóvenes sin experiencia
Otro de los cuestionamientos apunta a que los sueldos de los científicos más prestigiosos no superan los 2,5 millones de pesos. De ahí para abajo. Por eso denuncian que el Gobierno libertario ha colocado al frente del sector nuclear a jóvenes sin experiencia y, en algunos casos, sin títulos universitarios comprobados que ganan salarios altísimos.
Uno de los casos que más indignación generó es el de Ezequiel Acuña, conocido como "@elpasanteok" en la red social X. Es un militante libertario de 23 años que fue designado subgerente de Responsabilidad Social Empresaria en Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), la empresa estatal que opera las centrales nucleares. Según distintas fuentes, su sueldo, afirman, llegaría a los $ 13 millones.
Otra designación cuestionada es la de Santiago Vieyra, exdirector de la filial cordobesa de La Derecha Diario, como coordinador del área de Aplicaciones Nucleares a la Salud, una decisión que generó cuestionamientos en el ámbito científico. La polémica surgió porque distintos usuarios e investigadores, entre ellos el científico Rodrigo Quiroga, señalaron que Vieyra no tendría antecedentes profesionales vinculados al sector nuclear ni a las aplicaciones de la energía atómica en salud. También recordaron que en 2025 había encabezado el lanzamiento de la edición cordobesa de La Derecha Diario junto a dirigentes y funcionarios libertarios.