Conocé cuál es el momento recomendado por los especialistas y qué señales indican que llegó el momento de reemplazarlas.
Las bujías son una de las piezas más importantes del sistema de encendido de un auto naftero. Aunque son componentes relativamente pequeños y económicos, de su correcto funcionamiento depende que el motor arranque sin problemas, entregue toda su potencia y mantenga un consumo de combustible eficiente.
Sin embargo, muchos conductores desconocen cuándo corresponde cambiarlas. Los mecánicos coinciden en que esperar a que aparezca una falla no suele ser la mejor estrategia, ya que unas bujías desgastadas pueden provocar un funcionamiento irregular del motor e incluso afectar otros componentes.
Por qué los mecánicos recomiendan no estirar el cambio
Con el uso, los electrodos de las bujías se desgastan y aumenta la separación entre ellos. Esto hace que la chispa sea menos eficiente y que la combustión dentro del cilindro no se produzca de manera óptima.
Como consecuencia, el conductor puede notar que el motor pierde rendimiento, consume más combustible o presenta dificultades para arrancar, en especial en días de bajas temperaturas.
Además, circular durante mucho tiempo con bujías deterioradas puede exigir de más a las bobinas de encendido, un componente bastante más costoso de reemplazar.
Las señales que indican que las bujías pueden estar desgastadas
Más allá del kilometraje, los especialistas aconsejan prestar atención a algunos síntomas que suelen aparecer cuando las bujías están llegando al final de su vida útil:
- El motor tarda más de lo habitual en arrancar.
- Se perciben tironeos durante la aceleración.
- Aumenta el consumo de combustible.
- El motor regula de manera inestable.
- Se enciende la luz de “Check Engine”.
- Hay pérdida de potencia, en especial en sobrepasos o subidas.
Si aparece alguno de estos síntomas, lo recomendable es realizar una revisión antes de que el problema genere daños mayores.
Qué factores pueden hacer que duren menos
Los intervalos de reemplazo corresponden a condiciones normales de uso. Sin embargo, los mecánicos advierten que hay situaciones que aceleran el desgaste de las bujías:
- Conducir principalmente en trayectos cortos.
- Circular habitualmente en tránsito intenso con constantes detenciones.
- Utilizar combustible de mala calidad.
- Tener problemas de inyección o consumo de aceite del motor.
- No realizar los servicios de mantenimiento en tiempo y forma.
En estos casos, puede ser conveniente inspeccionarlas antes de alcanzar el kilometraje recomendado.