La mujer, de 46 años, permanece internada en estado crítico tras ser sometida a una cirugía. Antes del ataque había llamado desesperada a su hija para pedir ayuda.
Un dramático episodio de violencia sacudió a la localidad de San Antonio Norte, en Santiago del Estero. Un hombre de 55 años fue hallado muerto de un disparo en la cabeza después de haber atacado a balazos a su pareja, una mujer de 46 años que permanece internada en estado crítico. La principal hipótesis de los investigadores es que creyó haberla matado antes de quitarse la vida.
La víctima fue identificada como Valeria Villalba, mientras que el agresor era Ubaldo Iñíguez. El hecho ocurrió durante la madrugada del lunes en una vivienda ubicada sobre la Ruta Provincial 211, en San Antonio Norte, a unos 21 kilómetros de la capital santiagueña.
Según la reconstrucción realizada por los investigadores, minutos antes del ataque Villalba llamó desesperada por teléfono a su hija Ana para pedirle ayuda, luego de mantener una fuerte discusión con Iñíguez.
La joven despertó a su pareja y ambos caminaron hasta la vivienda de la mujer, un recorrido que les llevó alrededor de cinco minutos. Al llegar encontraron la casa completamente cerrada. Golpearon la puerta en reiteradas oportunidades, pero nadie respondió.
Temiendo que hubiera ocurrido una tragedia, decidieron forzar una ventana que daba a la habitación matrimonial. Al ingresar descubrieron una escena estremecedora.
Iñíguez estaba sobre la cama con una herida de arma de fuego en la cabeza, con sangre en el rostro, un revólver apoyado sobre el pecho y parte del cuerpo colgando hacia el piso. A pocos metros, junto a la cama, yacía Villalba, también cubierta de sangre.
Tras el hallazgo, Ana pidió auxilio a la Policía y poco después llegó una ambulancia. Los médicos constataron que el hombre ya había fallecido, mientras que la mujer, pese a haber recibido cuatro disparos, aún presentaba signos vitales.
Villalba fue trasladada de urgencia al Hospital Regional. Los estudios médicos determinaron que había recibido cuatro impactos de bala: dos en la cara, uno en el tórax y otro en la espalda. Debido a la gravedad de las heridas fue sometida a una cirugía y continúa internada luchando por su vida.
Los investigadores también destacaron que el hijo menor de la mujer, de 12 años, no se encontraba en la vivienda cuando ocurrió el ataque. De acuerdo con familiares de Iñíguez, el niño había decidido pasar la noche anterior en la casa de una de sus hermanas, ubicada en el mismo barrio.
La causa quedó a cargo del Departamento de Homicidios, cuyos efectivos secuestraron los teléfonos celulares de ambos involucrados para avanzar con las pericias. Además, el cuerpo de Iñíguez fue trasladado para la realización de la autopsia.
Iñíguez había trabajado durante años como mozo en una conocida confitería situada sobre la calle Avellaneda, frente a la plaza Libertad. Tras el cierre del local perdió su empleo estable y comenzó a desempeñarse como albañil, aunque continuó realizando trabajos gastronómicos de manera eventual.
Fue precisamente en ese ámbito donde conoció a Villalba, quien trabajaba como cocinera en distintos eventos sociales. Con el paso del tiempo iniciaron una relación sentimental.
Según relataron familiares del hombre al diario Nuevo Diario, hace aproximadamente cinco años decidieron convivir en una vivienda que habían construido juntos sobre un terreno perteneciente al padre de Iñíguez.
El hombre era padre de dos hijos mayores, mientras que Villalba tenía siete hijos y anteriormente residía en el barrio Avenida, de la ciudad de La Banda.
Cuando comenzaron la convivencia, la mujer se mudó a la casa junto a su hijo menor, que entonces tenía siete años. Además, su hija Ana, hoy de 25 años, también se instaló en el mismo predio junto a su pareja.