El Tribunal Oral Federal N° 4 aseguró que las patologías del empresario se encuentran estables y pueden ser atendidas en el penal de Ezeiza. Los jueces ordenaron intensificar los controles médicos con reportes semanales.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4 resolvió que Lázaro Báez continúe alojado en el penal de Ezeiza, tras rechazar por segunda vez su pedido de arresto domiciliario por cuestiones de salud.
La decisión se fundamentó en que las patologías crónicas del empresario, como hipertensión, diabetes tipo 2, EPOC, obesidad leve y adenoma de colon con displasia de alto grado, se encuentran estables, bajo tratamiento y pueden ser atendidas en su lugar de detención.
En esa línea, los jueces ordenaron intensificar los controles médicos en prisión.
Días atrás, Casación resolvió que el Tribunal revise su decisión de no concederle la domiciliaria, al sostener que su situación de salud empeoró.
En cumplimiento de esa directiva, el juez Néstor Costabel, miembro del tribunal junto con Fernando Canero y Ricardo Basílico, visitó personalmente a Báez en Ezeiza para constatar su estado de salud.
El fiscal federal Abel Córdoba se opuso al beneficio. Sostuvo que no se acreditaron cambios relevantes en el estado de salud desde abril pasado, que las eventuales demoras en la atención médica no generaron un daño concreto e irreversible y que las deficiencias señaladas por la defensa ya habían sido subsanadas.
En ese sentido, el tribunal dispuso que el Servicio Penitenciario remita informes médicos semanales, gestione los traslados necesarios al Hospital Eurnekian y al Hospital de Gastroenterología Udaondo para realizar una videocolonoscopía con los estudios prequirúrgicos correspondientes, y mantenga controles de glucemia dos veces por día.
Casación pidió también que el TOF considere que, además de su situación de salud, se suma que la pareja de Báez se encuentra en medio de un tratamiento por un cáncer y a cuidado de sus dos hijos menores de edad.
Además, los ingresos por alquiler que sostenían al grupo familiar fueron afectados a una cuenta judicial y que las autoridades que velan por la salud de los menores se pronunciaron a favor de la medida en resguardo del interés superior de los niños.
Báez cumple una pena de 15 años de prisión, unificada en julio de 2025 por el mismo Tribunal Oral Federal N° 4. Esa condena combina los 10 años impuestos por lavado de activos agravados en la causa conocida como “Ruta del Dinero K” y los 6 años por administración fraudulenta en la causa “Vialidad”, vinculada a la adjudicación de obras públicas en Santa Cruz durante la gestión de Cristina Kirchner.
La defensa había alegado que las condiciones de detención agravaban el estado de salud del empresario y que existían demoras en la atención médica que ya habían ocasionado perjuicios.
El tribunal consideró que esos planteos no se corroboraron con elementos objetivos suficientes para justificar una modificación del régimen de cumplimiento de la pena.