Convocados por APYMIMRA bajo el lema “Rentabilidad molinera en un mercado desafiante”, empresarios de todo el país, especialistas y funcionarios de las principales provincias agrícolas debatieron cómo reactivar la capacidad ociosa del sector. Presentaron la plataforma “Exporta 2030” para salir a competir en bloque en los mercados internacionales.
Los dueños de molinos chicos y medianos quieren dar un salto histórico: dejar de depender solo de los compradores habituales del Mercosur y empezar a vender su harina a nuevos países del mundo.
Con la meta de bajar costos y poner a trabajar las máquinas que hoy tienen paradas para volverlas más rentables, el sector se reunió en San Nicolás en el Tercer Encuentro Federal de la Molinería Pyme Argentina.
La jornada, organizada por la Asociación de Pequeñas y Medianas Industrias Molineras de la República Argentina (APYMIMRA) en la Sociedad Francesa de esa ciudad, juntó a decenas de empresarios, economistas y a las máximas autoridades del agro de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos para diseñar esta nueva estrategia conjunta.
El diagnóstico compartido por la cadena agroindustrial dejó en claro que, en el actual escenario de transformación económica nacional, la salida exportadora dejó de ser una opción de largo plazo para transformarse en una necesidad de subsistencia y crecimiento para las pequeñas y medianas empresas del interior del país.
Durante la apertura de la jornada, el director ejecutivo de Molinos Pyme, Oscar Marino, junto al intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, coincidieron en el rol estratégico que cumplen estas industrias debido a su fuerte arraigo territorial, la generación de empleo genuino y el valor agregado en origen dentro de las economías regionales.
En el plano del análisis productivo e impositivo, el primer bloque de la jornada abordó las perspectivas del insumo clave. Gonzalo Agusto, presidente de Argentrigo, repasó las variables comerciales y las estimaciones de oferta del cereal.
Luego, el economista Gustavo Lazzari trazó un panorama sobre los factores de competitividad que condicionan a las pymes, marcando las asignaturas pendientes en materia burocrática y las ventanas de oportunidad que se abren si se consolidan esquemas de estabilidad cambiaria y desregulación económica.
Consorcios de exportación
El nudo central del debate técnico y comercial se concentró en el panel “El futuro molinero es la exportación”. En ese espacio, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGyP) expuso un minucioso mapa de mercados potenciales que hoy demandan harina de trigo y representan oportunidades millonarias para las pymes locales si logran coordinar su logística.
Participaron activamente de este panel Agustín Larralde, director de Planeamiento y Análisis de Mercados de la Nación; Ignacio Sánchez, presidente de Molinos Pyme; Diego Luquez, representative de OTT Logistics; y Juan Cruz Imhoff, en representación de Molino Matilde de la provincia de Santa Fe.
De acuerdo con el informe oficial presentado por Larralde, los destinos clave evaluados se dividen en dos regiones de alta demanda:
- América Central: Liderada por Guatemala con un mercado potencial de US$ 31 millones y 51.600 toneladas, seguida por El Salvador con US$ 10 millones (17.915 t), Nicaragua con US$ 6,3 millones (11.260 t), Costa Rica con US$ 5 millones (4.500 t)y Panamá con US$ 4,8 millones y 3.500 toneladas.
- África: Un continente que exhibe cifras de alto impacto donde Etiopía tracciona el mayor interés con un mercado potencial de US$ 65,3 millones y 176.635 toneladas, secundado de cerca por Madagascar con US$ 62 millones (140.000 t), Níger con US$ 25 millones (53.691 t)y la República Centroafricana con US$ 3,8 millones y 13.581 toneladas.
Frente a la ambiciosa escala que exigen estos compradores internacionales, la gran apuesta presentada en San Nicolás fue el lanzamiento de la iniciativa “APYMIMRA Exporta 2030”.
Se trata de una plataforma exportadora diseñada para asociar a los molinos de distintas provincias que, de manera individual, no cuentan con el volumen suficiente para cubrir un barco o un contrato internacional.
Mediante la consolidación de la oferta, la coordinación de logística compartida, la inteligencia comercial conjunta y el diseño de herramientas financieras a medida, el programa busca reducir drásticamente los costos de flete y comercialización, garantizando una oferta exportable permanente en el tiempo.
La trascendental jornada culminó con el panel “Debate y Hoja de Ruta”, un espacio de intercambio directo entre el sector privado y las autoridades públicas para definir estrategias de desarrollo de mediano y largo plazo.
De este panel final participaron Guillermo Bernaudo, ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos; Javier Rodríguez, ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires; Mariano Pinedo, director provincial de Agricultura de Buenos Aires; Marcos Blanda, secretario de Agricultura y Recursos Naturales de Córdoba; Damián Scarabotti, director provincial de Agricultura, Sanidad Vegetal y Desarrollo Forestal de Santa Fe; y Marino, director ejecutivo de Molinos Pyme. Asimismo, en representación de la Unión de Industriales Fideeros de la República Argentina, asistió Juan Manuel Airoldes.
Durante el debate hubo coincidencias plenas respecto de la necesidad de fortalecer la competitividad, mejorar la infraestructura logística, ampliar los mercados internacionales y consolidar políticas que otorguen previsibilidad al sector productivo.
Con más de 40 molinos asociados distribuidos en distintas provincias, la entidad reafirmó su compromiso con la generación de valor agregado, el desarrollo federal y la inserción internacional de las pequeñas y medianas industrias harineras.
Las conclusiones del foro nicoleño fueron contundentes: la exportación es hoy la herramienta más importante para aumentar la rentabilidad y aprovechar la capacidad instalada existente. Como se sintetizó en el cierre: “Queremos que puedan exportar todos. La oportunidad es competir juntos en el mercado internacional”.