"Estaban nerviosos": declaró el padre de Loan y apuntó a los tíos del menor en el juicio

"Estaban nerviosos": declaró el padre de Loan y apuntó a los tíos del menor en el juicio

En una audiencia de alta carga emotiva en el Escuadrón 48 de Gendarmería, José Peña declaró bajo asistencia psicológica. Reconstruyó el almuerzo previo a la desaparición y sembró sospechas sobre el comportamiento de sus familiares.

En el marco del debate oral que se sustancia en las instalaciones del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, la querella familiar aportó una de las piezas testimoniales más esperadas y de mayor peso indiciario para la causa. Con un estricto protocolo de contención emocional y acompañamiento psicológico institucional, José Peña brinda su declaración judicial respecto a la desaparición de su hijo.

El testigo, único integrante del entorno familiar directo que participó del almuerzo, rompió el silencio con un reclamo categórico: “Quiero saber la verdad y nada más. El que sabe algo, que diga qué pasó”, interpeló al inicio de la jornada.

Durante su alocución ante el tribunal, Peña no dudó en comprometer la línea de defensa de los principales imputados, focalizando sus sospechas en los comportamientos iniciales de su hermana y de su cuñado. “A Laudelina la vi, se alejaba de nosotros, eso me sorprendió. Estaba nerviosa”, detalló con precisión.

En idéntico sentido, describió el confuso cruce que mantuvo con otro de los detenidos en el perímetro de la estancia rural: “A Benítez me lo crucé en la tranquera. Me dijo que venía de Paniagua, estaba nervioso”, aportó, sumando elementos a la teoría de una maniobra de ocultamiento coordinada.

La reconstrucción del almuerzo y las contradicciones

El testimonio permitió a los magistrados reconstruir la secuencia cronológica de la jornada. Peña relató que el menor le insistió para viajar a caballo hasta el domicilio de su abuela Catalina, un destino que la víctima no frecuentaba de forma regular.

El testigo detalló que la fisonomía del encuentro cambió drásticamente con el arribo imprevisto de los comensales, mencionando la presencia sucesiva de Camila Núñez, Macarena Peña, Antonio Benítez, Daniel "Fierrito" Ramírez, el exmarino Carlos Pérez y la exfuncionaria María Victoria Caillava.

El quiebre de la jornada se produjo inmediatamente después de la comida, momento en que los adultos abandonaron el lugar sin dar explicaciones claras. “Mamá y yo nos quedamos, y todos se desaparecieron. Pérez me dijo que se iba a ver un partido. Y a las 14:26 les pregunto qué pasó con Loan porque no volvió con ellos. Nadie me avisó que se iban a ir a buscar naranjas”, denunció el padre, cuestionando de forma directa el proceder de los imputados.

Peña también sembró dudas sobre el registro fotográfico del almuerzo que se viralizó en los medios de comunicación y que hoy forma parte de las pericias tecnológicas de la instrucción: “Creo que Macarena sacó la foto del almuerzo. Quiero saber por qué sacó la foto”, inquirió frente a las partes.

Asimismo, recordó el nulo auxilio recibido en los primeros minutos de la búsqueda en el monte, lo que lo obligó a rastrear en soledad pozos y campos linderos, percatándose de que ningún integrante del grupo civil se había comunicado con las autoridades o con la madre del niño.

El rol del excomisario Maciel y la angustia familiar

La declaración avanzó sobre las presuntas maniobras de desvío de la investigación que se le atribuyen a la cúpula policial de la localidad en las horas iniciales del caso. “A Maciel lo vi por la tardecita. Me dijo que esté tranquilo, que esperemos que lo iban a buscar. Me hizo preguntas sobre qué pasó, por dónde salieron”, rememoró respecto a la intervención del excomisario Walter Maciel, hoy procesado y detenido.

Hacia el cierre de la audiencia, la declaración ingresó en un terreno de profunda conmoción espiritual al describir el impacto psicológico cotidiano que sufre el núcleo familiar ante la falta de respuestas institucionales. “Recordarme de él es una emoción para mí, impacta todo. Me levantaba con él, tomábamos mate. Es mi compañero. Él me decía 'soy tu compañerito, papá'”, expresó Peña con visible congoja ante el estrado.

El testigo concluyó su declaración blindando la hipótesis del rapto y descartando cualquier posibilidad de un extravío voluntario del menor: “Nunca se iba con gente desconocida, siempre estaba con nosotros. Me afecta mucho, me pone triste, me desespera no saber dónde está, quién lo tiene o quién lo llevó. No saber si está vivo o muerto te da una desesperación muy grande”, sostuvo ante el Tribunal de Juicio.