El desgarrador testimonio del joven que la auxilió.
(BUENOS AIRES).- “No me toquen, no me toquen”. Esas fueron las últimas palabras que alcanzó a pronunciar Ernestina Pais antes de morir en el trágico accidente ferroviario del 26 de junio. La conductora, de 54 años, fue embestida por una formación del Tren de la Costa en un paso a nivel de San Isidro.
El desgarrador testimonio del joven que asistió a Ernestinba Pais
Un adolescente que trabaja en un taller cercano al cruce escuchó el impacto y fue el primero en asistir a la víctima. “Yo estaba en mi taller y escuché el golpazo. Salí corriendo y la señora dijo: ‘No me toquen, no me toquen’”, relató el testigo a C5N en la mañana posterior al hecho.
La escena que encontró era desoladora. El vehículo echaba humo y los plásticos habían volado por la violencia del choque. “Salía humo de adentro del vehículo. Volaron los plásticos. La policía llegó a los 20 o 30 minutos; después llegaron los bomberos, Defensa Civil y la ambulancia”, detalló.
El momento más estremecedor del relato llegó cuando el joven describió los últimos segundos de vida de la conductora, ocurridos alrededor de las 19:30 en el cruce ferroviario de las calles Sáenz Peña. “Me dijo ‘no me toquen, no me toquen’. Tenía el cuello hacia abajo y estaba recostada sobre el asiento del acompañante. Dijo ‘no me toquen, no me toquen’, respiró unos segundos y después no respiró más”, contó.
El testigo admitió que en ese instante no supo que asistía a una figura conocida. “No, no sabía que era famosa. Primero pensé que era un hombre. Después me enteré de que era una mujer”, explicó.
Una vez que la ambulancia dejó el lugar, el operativo quedó a cargo de la Policía Científica. “Pusieron la carpa y se llevaron el cuerpo”, señaló el adolescente sobre el procedimiento que siguió en el paso a nivel.
El vehículo quedó completamente destruido por la fuerza del arrastre. El vidrio del lado del acompañante estaba estallado y las piernas de Ernestina Pais quedaron cubiertas de fragmentos. “Por el golpe con el que la arrastró el tren, quedó tirada así. El vidrio estaba estallado y tenía las piernas llenas de vidrios”, concluyó el muchacho, la última persona en oír la voz de la conductora.
A la mañana siguiente de la tragedia, mientras los equipos periodísticos llegaban al lugar del hecho, los familiares de Ernestina Pais ya estaban en pleno proceso de despedida. Sus restos fueron velados y posteriormente inhumados en el cementerio de la Chacarita, donde allegados y figuras del espectáculo le dieron el último adiós.