Las imágenes, grabadas en La Guaira, muestran una discusión en plena zona de desastre. Hubo denuncias de una supuesta interferencia en el operativo, aunque una versión oficialista atribuyó la discusión a un protocolo de seguridad.
Un video muestra un tenso intercambio entre el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, y un integrante de un equipo estadounidense de búsqueda y rescate que trabajaba entre los escombros en La Guaira.
Un video difundido en las últimas horas muestra un tenso intercambio entre el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, y un integrante de un equipo estadounidense de búsqueda y rescate que trabajaba entre los escombros en La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela.
En la grabación, viralizada a través de las redes sociales, se escucha al rescatista repetir con firmeza “Back up, back up” (“Retroceda, retroceda”) mientras intenta despejar el área donde, según afirma, todavía podría haber una persona con vida bajo los restos de una estructura colapsada.
“Hay alguien justo aquí que está gritando auxilio”, le dice el integrante del equipo estadounidense a Cabello mientras señala un punto específico entre los escombros donde se desarrollaba el operativo.
El funcionario venezolano permanece en el perímetro de la zona de trabajo y responde: “Retrocede. De vuelta al camión. De vuelta al camión”. Durante varios segundos ninguno de los dos cede, en una escena que quedó registrada desde distintos ángulos.
En un segundo video, difundido posteriormente, vuelve a escucharse al rescatista insistir con la orden de retroceder. Antes de finalizar la discusión expresa su malestar: “No estoy feliz con esta situación”. En otra parte del registro también pregunta: “¿No quieres que vaya y ayude a la persona que está allí?”.
Los videos se viralizaron rápidamente en X, Instagram y otras plataformas, donde numerosos usuarios interpretaron el episodio como una interferencia en las tareas de rescate y cuestionaron la actuación del ministro venezolano.
Sin embargo, también circuló una versión diferente de lo ocurrido: el periodista oficialista Darvinson Rojas publicó un video en el que sostuvo que Cabello no estaba impidiendo el operativo de búsqueda.
Según explicó, el ministro solicitó que una camioneta utilizada por el equipo estadounidense permaneciera apagada para evitar que el ruido del motor dificultara la detección de posibles sobrevivientes atrapados bajo los escombros. De acuerdo con esa versión, incluso se ofreció a empujar el vehículo para desplazarlo sin necesidad de encenderlo.
Estados Unidos participa del operativo internacional desplegado tras la catástrofe mediante el Disaster Assistance Response Team (DART), el equipo especializado de respuesta ante desastres de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Washington difundió imágenes oficiales de la llegada a Venezuela de un avión militar C-17 Globemaster III que transportó personal especializado, perros entrenados para búsqueda y rescate, maquinaria y equipamiento destinado a colaborar con las tareas en las zonas devastadas.
La llegada del contingente estuvo acompañada por el anuncio de nueva ayuda estadounidense para la emergencia, que se suma a un paquete inicial de 150 millones de dólares destinado a las tareas de socorro.
Mientras continúan las operaciones de rescate, el último balance oficial elevó a al menos 1450 la cifra de muertos y a 3150 la de heridos. Además, las autoridades reportaron 12.721 familias damnificadas.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estimó que hasta 6,76 millones de personas pudieron verse afectadas por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5. También se registraron más de 430 réplicas, daños totales en 189 edificios y parciales en otros 585, además de afectaciones en 38 hospitales y 44 centros comerciales.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) calculó pérdidas preliminares por unos 6700 millones de dólares. En el operativo participan 2624 rescatistas internacionales, 137 perros especializados y 7876 voluntarios locales, mientras distintos países continúan enviando ayuda humanitaria.