El Rosedal de Palermo regala esquejes: cuándo y dónde retirarlos y el paso a paso para plantar un rosal en casa

El Rosedal de Palermo regala esquejes: cuándo y dónde retirarlos y el paso a paso para plantar un rosal en casa

Con la poda anual de invierno, los rosales del Parque 3 de Febrero se preparan para florecer en primavera; los vecinos podrán llevarse gratis tallos para reproducirlos en balcones, patios y jardines

En julio comienza la poda del Rosedal de Palermo y, con ella, también se activa la cuenta regresiva para una de las tradiciones más esperadas por los amantes de las plantas: la entrega gratuita de esquejes de rosas. La poda de invierno permite que los rosales crezcan sanos, con más fuerza y mejor floración durante la primavera.

Una fecha anual que ya es parte de la tradición porteña
Una fecha anual que ya es parte de la tradición porteña

Desde hace ya unos años, la Comuna 14 del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se encarga de que los esquejes de los rosales sean cuidadosamente separados y repartidos, de manera quevecinos y visitantes puedan transplantarlos y tener en casa un pedazo vivo del Rosedal.

El lugar cuenta con 8000 rosales de 93 especies diferentes. Sus esquejes son recortados con especial cuidado
El lugar cuenta con 8000 rosales de 93 especies diferentes. Sus esquejes son recortados con especial cuidado

Este año, la entrega de esquejes será el 6, 7 y 8 de julio y continuará del 13 al 17 de julio. Los puestos de reparto estarán ubicados en el Paseo del Rosedal, dentro del Parque 3 de Febrero. La entrada será por Av. Presidente Pedro Montt y Av. John F. Kennedy.

La entrega será gratuita, por orden de llegada y en el horario de 13.00 a 17.00. En caso de lluvia, la actividad se suspende.

Un pedacito del Rosedal para llevar a casa

Los esquejes son cuidadosamente recolectados
Los esquejes son cuidadosamente recolectados

La entrega de esquejes ya se convirtió en un clásico de julio. Cada invierno, cuando llega la poda, muchas personas se acercan al Rosedal con la expectativa de recibir un tallo y reproducir en su casa una nueva planta.

El gesto tiene algo de ritual porteño: el jardín público no queda solamente dentro del parque, sino que se multiplica en macetas, balcones, patios y terrazas. Con paciencia y los cuidados adecuados, ese tallo puede echar raíces, fortalecerse y, con el tiempo, convertirse en un nuevo rosal.

El proceso no es inmediato. El esqueje necesita humedad, luz sin sol directo, una tierra liviana y tiempo. Si prospera, debe permanecer en su recipiente durante alrededor de un año. Recién al invierno siguiente se recomienda trasplantarlo. La floración, en caso de que la planta avance bien, podría llegar hacia fin de año.

Por qué se poda el Rosedal en invierno

La tradicional entrega anual de esquejes
La tradicional entrega anual de esquejes

La poda de rosales se realiza durante los meses fríos porque la planta entra en una etapa de menor actividad. Ese descanso permite intervenirla con menos estrés y preparar su crecimiento para la temporada siguiente.

En el Rosedal, la poda ayuda a eliminar ramas débiles, ordenar la estructura de cada ejemplar, favorecer la circulación de aire y estimular una floración más fuerte. Luego, los equipos de jardinería trabajan sobre el suelo con nutrientes y fertilizantes para acompañar el desarrollo de las plantas.

La floración comienza en septiembre y alcanza uno de sus momentos de mayor esplendor en octubre, cuando los canteros se llenan de color y el paseo vuelve a convertirse en uno de los paisajes más fotografiados de Palermo.

Cómo lograr una rosa a partir del esqueje

"Una manera de que las personas logren tener un pedacito del Rosedal en sus casas"
"Una manera de que las personas logren tener un pedacito del Rosedal en sus casas"

Para que el tallo pueda transformarse en una nueva planta, la Comuna 14 recomienda seguir algunos cuidados básicos:

  • Humedecer 2 cm de la base del esqueje con agua y luego pasarlo por hormona de enraizamiento en polvo.
  • Enterrar el esqueje unos 8 cm en una maceta con una mezcla de tierra fértil y perlita.
  • Ubicar la maceta en un lugar luminoso, pero sin sol directo.
  • Si la maceta queda en el exterior, armar un mini invernáculo casero con una botella plástica de un litro y medio, cortada en la base y sin tapa.
  • Regar de forma moderada, manteniendo la tierra húmeda, pero sin encharcar.
  • Dejar el esqueje en su recipiente durante un año.
  • Trasplantar recién en el invierno siguiente.

Si el esqueje prende y el rosal prospera, la planta podría florecer hacia fin de año.

El Rosedal de Palermo: uno de los jardines más lindos de Buenos Aires

Ubicado en el Parque 3 de Febrero de la Ciudad de Buenos Aires, es un jardín de 3,4 hectáreas con más de 8000 rosales de 93 especies diferentes
Ubicado en el Parque 3 de Febrero de la Ciudad de Buenos Aires, es un jardín de 3,4 hectáreas con más de 8000 rosales de 93 especies diferentes

Ubicado en el corazón del Parque Tres de Febrero, el Rosedal reúne senderos, canteros, un lago y una colección de más de 18.000 rosas. Entre las especies más comunes se encuentran la rosa sevillana, de color rojo brillante; la Johan Strauss, la Charles Aznavour y la Frederic Mistral, de tonalidades rosadas; y la Elina, de color amarillo claro.

El paseo ocupa 3,4 hectáreas y suma varios atractivos además de los rosales. Entre ellos, el puente griego que cruza el lago, un anfiteatro, el Patio Andaluz —construido en 1929 y obsequiado por la ciudad de Sevilla a Buenos Aires— y el Jardín de los Poetas, un recorrido con 26 bustos que homenajean a escritores como Alfonsina Storni, Dante Alighieri, William Shakespeare y Jorge Luis Borges, entre otros.

Por su valor paisajístico, el Rosedal recibió en 2012 el Garden Excellence Award, una distinción otorgada por la Federación Mundial de las Sociedades de Rosas.

Más de un siglo de historia

Para lograr un rosal originario del Parque 3 de Febrero
Para lograr un rosal originario del Parque 3 de Febrero

El terreno donde hoy se encuentra el Rosedal formó parte de la quinta de Juan Manuel de Rosas. Después de su derrota en la batalla de Caseros, en 1852, ese espacio pasó a tener otro destino dentro de la Ciudad.

Como muchos grandes espacios verdes porteños, el proyecto estuvo vinculado al paisajista francés Carlos Thays, quien fue Director de Paseos de la Ciudad entre 1891 y 1913 y dejó su marca en lugares como el Jardín Botánico, el Parque Avellaneda y el Parque Lezama.

La obra fue terminada en 1914 por Benito Carrasco, su principal discípulo. Desde entonces, el Rosedal se consolidó como uno de los paseos más representativos de Palermo y como uno de los jardines públicos más visitados de Buenos Aires.