La congregación tradicionalista tiene previsto avanzar este miércoles con su ordenación sin autorización del Vaticano, una atribución exclusiva del pontífice.
El papa León XIV pidió a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) evitar un cisma en la Iglesia Católica, un día antes de que esa congregación tradicionalista conocida como los “lefebvrianos” nombre a cuatro obispos sin su permiso.
Lo hizo por escrito, en una carta al superior general de la FSSPX, Davide Pagliarani, a quien ofreció una vía de diálogo.
“La Iglesia está dispuesta a recorrer un camino de diálogo y del entendimiento que el Espíritu Santo puede hacer posible y fecundo”, señaló una carta publicada este martes por el Vaticano.
Los “lefebvrianos” piensan ordenar cuatro obispos
Los “lefebvrianos”, una congregación tradicionalista fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre en oposición a algunos preceptos del Concilio Vaticano II, tienen previsto ordenar el miércoles a cuatro obispos sin el permiso del papa, en abierto desafío a Roma.
En mayo el Vaticano les advirtió que esta medida incurriría en un “acto cismático” que implicaría la excomunión de los implicados, como ya ocurrió en el pasado.
Ahora, León XIV se dirigió “con espíritu paterno” y “de todo corazón” a los ‘lefebvrianos’ para exhortarles a “dar marcha atrás” en sus intenciones, avisando ‘in extremis’ de una excomunión.
“Con este espíritu, y lleno de afecto cristiano, les ruego y les suplico de todo corazón: ¡Den marcha atrás! Los exhorto a considerar atentamente el bien espiritual de los fieles, porque el acto cismático que cometerían los privaría de la recepción lícita y, en algunos casos, incluso válida, de los sacramentos que aman y buscan para su propia santificación", pidió en su carta.
No es la primera vez que esta fraternidad, muy crítica con algunas aperturas de la Iglesia tras el Concilio Vaticano II, choca con Roma.
De hecho Juan Pablo II (1978-2005) excomulgó a su fundador y a los cuatro obispos que ordenó en 1988 sin su beneplácito.
Años después, Benedicto XVI (2005-2013) intentó tender puentes con este bastión tradicionalista y levantó la excomunión a los prelados. Ahora la historia se repite y los seguidores de Lefebvre aspiran a ordenar a otros cuatro obispos, prerrogativa exclusiva del papa, alegando el “estado de necesidad” para la supervivencia de la organización.
Los “lefebvrianos” rechazan las reformas del Concilio Vaticano II, como el abandono de la misa en latín y el ecumenismo.
La respuesta de los “lefebvrianos”
El superior general de la FSSPX, Davide Pagliarani, respondió formalmente al pontífice a través de una carta en la que se dijo “conmovido profundamente” por su “solicitud paternal” y le pidió que se tome “el tiempo necesario para este discernimiento”.
Asimismo, aseguró que sus intenciones están lejos de querer separarse de la Iglesia Romana y que su objetivo es “recomponer la túnica de Cristo, desgarrada por fuerzas y presiones incompatibles con un espíritu auténticamente católico”.
Pagliarani concluyó su mensaje solicitando la bendición de León XIV y pidiéndole “un gesto de comprensión” que, a su juicio, “lejos de perjudicar la unidad de la Iglesia, sólo podrá manifestar ante el mundo y ante todos los cristianos su preocupación por la unidad y su bondad de padre”.
La congregación prevé ordenar el miércoles como obispos al suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier.
(Con información de EFE)