El afinador: una comedia audaz e inteligente con un carismático protagonista y un legendario regreso

El afinador: una comedia audaz e inteligente con un carismático protagonista y un legendario regreso

Leo Woodall y Dustin Hoffman componen una entrañable dupla en este film que se nutre del Hollywood clásico para contar una buena historia

El afinador (Tuner, Estados Unidos/2025). Dirección: Daniel Roher. Guion: Daniel Roher, Robert Ramsey. Fotografía: Lowell A. Meyer. Edición: Greg O’Bryant. Elenco: Leo Woodall, Dustin Hoffman, Havana Rose Liu, Lior Raz, Jean Reno, Gil Cohen, Ellyn Jameson, Tovah Feldshuh, Nissan Sakira. Calificación: Apta para mayores de 13 años. Distribuidora: BF París. Duración: 109 minutos. Nuestra opinión: muy buena.

El joven actor británico Leo Woodall apareció como una promesa en Cherry (2021), una de las películas de los hermanos Russo (de la saga Avengers) que tiene a Tom Holland como un veterano de la guerra de Irak y adicto a los opioides que inicia un lento camino de autodestrucción. Ahí Woodall es un traficante de poca monta con un aire tan siniestro como despreocupado, signo que alimenta la personalidad de Jack, su próximo personaje en la segunda temporada de The White Lotus, apenas un año después. Desde entonces su ascenso fue meteórico, acaso sin ese atractivo desbordante que proyecta el australiano Jacob Elordi, ni la melancolía del irlandés Paul Mescal, o la belleza gélida y distante del también inglés Harris Dickinson, pero con ese toque distintivo que define a los dotados de carisma. En realidad, Woodall es el perfecto actor para la comedia juguetona y radiante que dirige con buen pulso el debutante Daniel Roher, venido desde el exitoso documental Navalny al mundo de la ficción.

El afinador es una historia sobre los vaivenes de la escucha. De hecho, Woodall interpreta a Niki, un afinador de pianos con hiperacusia que ha renunciado a su talento como concertista por el malestar que le generan los acordes de su virtuosa ejecución. Confinado a usar tapones y protectores auditivos, comparte la melomanía con su padrino, el veterano Harry Horowitz (un encendido Dustin Hoffman), octogenario cascarrabias que admira a los guitarristas de la era dorada del jazz y enseña a su pupilo sobre la lealtad y la pasión. Sin embargo, la maldición de Niki se revela en virtud: su oído perfecto le permite desentrañar los mecanismos de las más sofisticadas cajas fuertes y convertir ese don en un arma codiciada por una banda de ladrones que opera bajo la fachada de una empresa de seguridad.

Leo Woodall en El afinador
Leo Woodall en El afinador

Y sí, El afinador es también un ‘heist film’, ese género tan ajustado por la narrativa de Hollywood al ritmo de los atracos. Y, una vez más, El afinador es también una comedia romántica que une a Niki y Ruthie (Havana Rose Liu), una pianista que intenta rendir una prueba ante un exigente maestro para probar la valía de su herencia musical; y una historia de lealtad y compañerismo entre Niki y su padrino, aquel que le enseñó el oficio y el valor de la amistad. Es de ese estilo de películas que hoy escasean y solían definir el espíritu del viejo Hollywood, el de los géneros clásicos, las buenas historias, los gratos momentos. Roher elige seguir con entrega a sus personajes, entender que Woodall tiene cualidad de estrella y solo hace falta filmarlo para hacerlo brillar.

Dustin Hoffman, en su regreso a la pantalla
Dustin Hoffman, en su regreso a la pantalla

Además, la ciudad de Nueva York es el teatro de las diferentes operaciones: el sitio para lucir esos pianos afinados como piezas de un museo musical que no se tocan hasta que Niki hace su magia; el epicentro de los robos de una “empresa familiar” comandada por el locuaz Uri (Lior Raz, de la serie Fauda) y unos compinches más dignos de la Armada Brancaleone que de cualquier banda profesional; y la arena de las corridas de Niki, entre robos y citas amorosas, descubriendo casi a su pesar que no hay mucha diferencia entre la adrenalina de la pasión y la de los ilícitos.

El afinador es también una comedia romántica que une a Niki (Woodall) y Ruthie (Havana Rose Liu), una pianista que intenta rendir una prueba ante un exigente maestro para probar la valía de su herencia musical
El afinador es también una comedia romántica que une a Niki (Woodall) y Ruthie (Havana Rose Liu), una pianista que intenta rendir una prueba ante un exigente maestro para probar la valía de su herencia musical

Si bien hay coordenadas del género que no abandona -que se pueden rastrear en historias que van desde el romance con aires de espionaje de Charada hasta La estafa maestra, con sus velocidades y mini-coopers-, El afinador hace gala de un honesto servicio a la comedia que en definitiva subyace a su propuesta, audaz e inteligente, con un final acorde a esa sensibilidad que prefiere ajustar las viejas fórmulas del entretenimiento antes que prescindir de ellas.