El flamante jefe de Gabinete brindó detalles sobre la salida de su predecesor, quien renunció acosado por investigaciones sobre su patrimonio. Santilli destacó que la decisión de Adorni busca preservar la integridad del Gobierno.
Diego Santilli, quien asumirá mañana formalmente la Jefatura de Gabinete tras la renuncia de Manuel Adorni, brindó hoy sus primeras definiciones sobre el recambio institucional. El funcionario reveló que el presidente Javier Milei le transmitió el agotamiento del exvocero. “Manuel anímicamente no daba más y prefirió dar un paso al costado”, explicó.
Además, Santilli fue enfático respecto al futuro procesal de su antecesor: “Va a defenderse en la Justicia como cualquier ciudadano, sin fueros ni privilegios”, remarcó.
El trasfondo de la renuncia y el frente judicial
La salida de Adorni, concretada el pasado sábado, se produjo tras meses de cuestionamientos e investigaciones judiciales centradas en presuntas inconsistencias en sus declaraciones juradas. El foco está puesto en una denuncia por enriquecimiento ilícito que terminó por minar su sostenibilidad política dentro del Gabinete.
Según Santilli, el desplazamiento no solo responde a una cuestión de salud personal, sino también a una estrategia para evitar que el escándalo patrimonial continúe erosionando la gestión oficialista.
Al presentarse ante los tribunales sin protección parlamentaria ni cargos ejecutivos, Adorni busca despejar las sospechas que pesan sobre su evolución patrimonial desde que ingresó a la función pública.
Santilli, el "comodín" ante las crisis del Ejecutivo
Con esta designación, Diego Santilli consolida su perfil como el hombre de confianza para gestionar momentos críticos dentro de la estructura de La Libertad Avanza. Su ascenso a la Jefatura de Gabinete marca el tercer movimiento estratégico que protagoniza en poco tiempo, tras haber reemplazado a José Luis Espert en la lista de candidatos a diputados por la provincia de Buenos Aires y de haber ocupado la cartera de Interior en lugar de Lisandro Catalán.
Este nuevo rol lo sitúa en el epicentro de la toma de decisiones, con el desafío de reorganizar un equipo de gobierno golpeado por las denuncias éticas contra su anterior jefe. Santilli tendrá ahora la tarea de amalgamar las piezas del oficialismo y blindar la agenda ejecutiva de cara a un año electoral que asoma con crecientes tensiones políticas.