El relevamiento de una consultora privada muestra que el sucesor de Manuel Adorni concentra altos niveles de apoyo entre los votantes de La Libertad Avanza y una imagen negativa de similar magnitud en la oposición.
La designación de Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete nacional, en reemplazo del cuestionado Manuel Adorni, encuentra al dirigente con pasado en el peronismo de Buenos Aires y en el PRO con una imagen pública marcada por la polarización política.
Según el Monitor de Opinión Pública (MOP) de mayo elaborado por la firma privada Zentrix Consultora, el nivel de aceptación del también ministro del Interior depende en gran medida de la identidad partidaria de los encuestados, con una fuerte adhesión entre los votantes oficialistas y un rechazo igualmente elevado entre quienes se identifican con la oposición.
El estudio revela que Santilli alcanza un 80,5% de imagen positiva entre quienes votaron a La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones legislativas de octubre de 2025. En contraste, el 80,3% de los votantes opositores tiene una imagen negativa del dirigente. De esta manera, el nuevo funcionario exhibe un nivel de polarización comparable al de otras figuras del oficialismo, pese a su origen político en el PRO.
En términos territoriales, el mayor respaldo se registra en el interior del país, donde obtiene un 40,8% de imagen positiva. En tanto, en la Ciudad de Buenos Aires alcanza el 36% y en la provincia de Buenos Aires el 36,2%, porcentajes levemente inferiores al promedio nacional.
La encuesta también muestra diferencias significativas según variables demográficas y socioeconómicas. La valoración de Santilli mejora con la edad: registra una imagen positiva del 26,1% entre los menores de 40 años, del 35,5% entre quienes tienen entre 40 y 59 años y del 41,1% entre los mayores de 60 años. El dato adquiere relevancia porque presenta una tendencia inversa a la observada en la imagen de Javier Milei, que suele mostrar mejores niveles de apoyo entre los segmentos más jóvenes.
Por género, la imagen positiva es algo más alta entre los hombres (39%) que entre las mujeres (34%), mientras que el rechazo femenino alcanza el 54,1%.
Ricos, clase media y pobres
Sin embargo, la diferencia más marcada surge al analizar el nivel socioeconómico: Santilli obtiene un 50,5% de imagen positiva en los sectores altos y un 47,9% en los medios, frente a apenas un 25,4% en los sectores bajos. En este último grupo, la imagen negativa escala hasta el 62,8%, el nivel más alto registrado en todo el informe.
De acuerdo con el relevamiento, el perfil más favorable al nuevo jefe de Gabinete nacional combina mayor edad, ingresos medios o altos y residencia en el interior del país. En sentido contrario, los niveles más elevados de rechazo aparecen entre los jóvenes, los sectores de menores ingresos y los habitantes del área metropolitana.
Preocupaciones
El informe también aporta datos sobre las principales preocupaciones que deberá administrar la nueva conducción política del gobierno libertario. Entre los votantes al oficialismo, el ranking está encabezado por las deudas (53,2%), seguido por la corrupción (46,7%) y la incertidumbre económica (35,5%). Más atrás aparecen el desempleo (32,5%) y la inflación (26,6%).
Según el análisis de Zentrix, se trata de una agenda orientada a la herencia recibida y al proceso de ordenamiento que plantea la actual administración central.
Entre los votantes opositores, en cambio, las prioridades son distintas. La incertidumbre económica lidera con el 59,4%, seguida por los ingresos y salarios (52,6%) y la corrupción (51,6%). En este segmento, las preocupaciones están vinculadas principalmente con la situación económica actual y el impacto inmediato sobre el poder adquisitivo.
Ingresos familiares
Pese a las diferencias políticas, el estudio identifica un punto de coincidencia entre ambos electorados: la fragilidad de los ingresos. El 52,5% de los votantes oficialistas asegura que sus recursos económicos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes. Entre los opositores, esa proporción asciende al 73%.
La percepción sobre los salarios también refleja dificultades extendidas. Apenas el 25,8% de los votantes de La Libertad Avanza considera que sus ingresos le ganan a la inflación, mientras que entre los opositores esa cifra se reduce al 0,9%. Asimismo, el 18,5% de los oficialistas afirma llegar a fin de mes y ahorrar, frente a sólo el 3,9% de quienes se identifican con la oposición.
Con este escenario, Santilli desembarca en la Jefatura de Gabinete respaldado por la base electoral libertaria, pero condicionado por una imagen fuertemente atravesada por la grieta política y social. El desafío de su gestión será responder a demandas distintas según el sector del electorado, en un contexto donde el deterioro del poder adquisitivo aparece como la principal preocupación compartida.