Cuál es la diferencia entre terremoto, sismo y temblor

Cuál es la diferencia entre terremoto, sismo y temblor

Aunque estos conceptos están relacionados, cada uno tiene un significado particular; conocé cuándo corresponde emplearlos

Los terremotos que afectaron a Venezuela y dejaron un saldo de cientos de víctimas fatales, miles de heridos y numerosos edificios destruidos reavivaron una duda muy frecuente: ¿es lo mismo hablar de un terremoto, un sismo o un temblor?

En el lenguaje cotidiano es habitual utilizar estos términos como si fueran equivalentes. Sin embargo, desde el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) explican que existen algunas diferencias, principalmente relacionadas con la intensidad del fenómeno y el uso que se les da en la práctica.

¿Qué es un sismo?

El INPRES define al sismo como el movimiento que se produce cuando la energía acumulada en el interior de la Tierra se libera de manera repentina. Este proceso ocurre porque las placas tectónicas están en constante desplazamiento. Ese movimiento genera tensiones y deformaciones en las rocas hasta que, llegado un determinado punto, estas se fracturan de forma brusca.

El geofísico norteamericano Harry Fielding Reid propuso en 1911 la teoría del "rebote elástico" para explicar cómo se libera la energía durante los terremotos

Como consecuencia, la energía liberada se propaga mediante ondas sísmicas que viajan por el interior del planeta y provocan las vibraciones que se perciben en la superficie. En términos científicos, sismo es el nombre general que recibe este fenómeno, independientemente de su intensidad.

¿Cuándo un sismo pasa a llamarse terremoto?

Según el organismo, los términos sismo y terremoto pueden utilizarse para describir el mismo fenómeno geológico. Sin embargo, en el uso cotidiano suele reservarse la palabra terremoto para aquellos eventos de gran magnitud que provocan daños materiales importantes, derrumbes o pérdidas de vidas humanas.

Desde un punto de vista etimológico, “terremoto” significa simplemente “movimiento de tierra”, por lo que también puede emplearse para cualquier sismo. No obstante, en la comunicación pública y en los medios suele utilizarse para describir los episodios más destructivos.

Corte de la Tierra ilustrando el proceso de un sismo

¿Qué es un temblor?

El término temblor no constituye una categoría científica distinta, sino una manera coloquial de referirse a los sismos de menor intensidad. Generalmente se utiliza cuando el movimiento tiene una magnitud inferior a 6 y no provoca daños significativos en las construcciones ni consecuencias graves para la población. Por ese motivo, muchas veces una misma persona puede sentir un temblor sin que se registren víctimas o daños estructurales.

¿Por qué se producen los sismos?

Los especialistas explican que la mayor parte de los terremotos ocurre en los límites de las placas tectónicas. Cuando la presión acumulada supera la resistencia de las rocas, estas se rompen y vuelven parcialmente a su posición original en un proceso conocido como rebote elástico.

Esa fractura libera enormes cantidades de energía que se propagan en forma de ondas sísmicas y hacen vibrar el terreno. En los eventos de menor magnitud, todo el proceso puede durar apenas unas fracciones de segundo. En cambio, durante los grandes terremotos la ruptura puede prolongarse durante más de un minuto y extenderse a lo largo de cientos de kilómetros sobre una falla geológica.

La magnitud del sismo es solo uno de los factores que determina sus consecuencias. Los especialistas también consideran determinantes la profundidad a la que se produce la ruptura, la distancia hasta las zonas pobladas, el tipo de suelo, la calidad de las construcciones y la preparación de cada comunidad frente a este tipo de fenómenos naturales.