Colosal funeral en Irán para despedir al líder supremo, Alí Jamenei

Colosal funeral en Irán para despedir al líder supremo, Alí Jamenei

Irán inició ayer los preparativos para el multitudinario funeral de Estado que recibirá el líder supremo Alí Jamenei, asesinado en un bombardeo de EE.UU. e Israel contra su residencia el 28 de febrero, en el primer día de la guerra entre ambos bandos. Cuatro meses después, y con una tregua todavía frágil, Teherán se dispone a despedirlo con las exequias más grandes de la historia de la República Islámica.

Se esperan entre 15 y 20 millones de personas para el homenaje que comienza este sábado y que actuará como una suerte de referéndum del régimen tanto a escala nacional como internacional.

El cuerpo de Jamenei fue expuesto por primera vez la noche del jueves en una ceremonia reservada para familiares de los fallecidos en la guerra. El recinto elegido es la mezquita Gran Mosalá en Teherán, acondicionada para recibir a los dolientes. Sus paredes están cubiertas con grandes imágenes del líder que estuvo 36 años en el poder, junto a banderas negras, en señal de luto, y rojas como símbolo del martirio y la venganza. “Tu nombre permanecerá eterno en esta tierra de oro”, proclama una pancarta.

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Hoy más que nunca

Junto al cuerpo del Ayatollah se encuentran los de sus familiares caídos durante los ataques de febrero, entre ellos su hija, su yerno, una nieta de apenas 14 meses y la esposa de su hijo Mojtaba Jamenei.

Homenajes y presencias. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, le ha rendido tributo al difunto Ayatollah junto a miembros del Gobierno, mientras la presencia del actual líder supremo Mojtaba Jamenei es aún una incógnita. Recluido desde el inicio de los ataques y presuntamente herido, el actual líder se comunica mediante mensajes escritos y se desconoce si reaparecerá en los funerales de su padre arriesgándose a la posibilidad de un ataque israelí.

Quien sí apareció en público por primera vez desde el inicio de la guerra es el Jefe de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi. Amenazado de muerte por Israel, se le considera el cerebro de la línea dura adoptada por Irán durante la guerra y en las negociaciones con Estados Unidos.

Está anunciada la presencia de dirigentes y funcionarios de una treintena de países, entre ellos el expresidente ruso Dmitri Medvédev y el vicepresidente del Comité Permanente del Parlamento chino.

El primer ministro de Pakistán, Shebaz Sharif -país mediador en las negociaciones de paz- fue uno de los primeros mandatarios en llegar y junto al jefe del ejército pakistaní le rindió homenaje al féretro de Jamenei ayer. También participó en el homenaje el ministro de Exteriores del régimen talibán afgano, Amir Khan Muttaqi, con una delegación de su país. No se ha invitado en cambio a ningún líder europeo.

Se espera que el público general empiece a hacer fila desde el viernes por la noche a la espera de la apertura de las puertas a las seis de la mañana. El lunes, un cortejo con el féretro de Jamenei desfilará por las calles de Teherán, antes de dirigirse el martes a la ciudad sagrada de Qom.

Los funerales de Estado, se perfilan como los más grandes de la historia de Irán. En 1989, cuando murió su predecesor, el fundador de la república islámica, el ayatollah Ruhollah Jomeini, alrededor de 10 millones de personas asistieron a sus exequias, según cifras oficiales.

Alí Jamenei será enterrado el 9 de julio en la ciudad de sagrada de Mashhad, en el noreste de Irán, de donde era originario.