Axel Kicillof enfrenta la presión de romper con Cristina Kirchner mientras recrudece la interna del peronismo

Axel Kicillof enfrenta la presión de romper con Cristina Kirchner mientras recrudece la interna del peronismo

Berni lo llama albertista, Ishii lo manda a caminar el Conurbano, Mayra dice que le da desconfianza y Cristina le manda a decir que no es su candidato. Los voceros de Kicillof le piden que corte el cordón de una vez. Pero cuidado: Alberto y Cristina también se dijeron de todo antes de ir juntos en la misma boleta.

Uno de los voceros de Kicillof le propone al gobernador en vivo y en directo romper con el kirchnerismo. Dice que el espacio de Cristina es “tóxico”. Le están proponiendo, en términos filosóficos o psicológicos, que “mate” a su madre política.

El parricidio o el matricidio no es una novedad en política. ¿Quién inventó a Kirchner a nivel nacional? Eduardo Duhalde. ¿Qué hizo Kirchner ya presidente? Se comió el duhaldismo en dos años. Mató al padre. ¿Quién apoyó a Milei en 2023? Mauricio Macri. ¿Qué hizo Milei presidente? Se comió al PRO en dos años y hoy tiene casi todo el gabinete de examarillos. Mató al padre. ¿Qué le proponen ahora a Kicillof? Lo mismo: “Cortá el cordón. Abominá a Cristina”.

No es fácil, porque Kicillof es un monstruo político que inventó la condenada: Aerolíneas Argentinas, YPF, viceministro de Economía, ministro de Economía, diputado nacional, gobernador de la Provincia.

¿Por qué los chupamedias de Kicillof como Navarro le piden que rompa con Cristina? Porque los caniches de Cristina salieron a matarlo en fila. Sergio Berni, por ejemplo, lo trata a Kicillof de “albertista”. El peor insulto que te pueden decir en política. Ser albertista hoy es sinónimo de precario, limitado, timorato, tibio, mediocre, errático. Mario Ishii —amo y señor de José C. Paz— mandó a Kicillof a caminar por el Conurbano. Por estas cosas los amigos, periodistas y caniches de Kicillof lo mandan a romper con Cristina ya.

Pedro Rosemblat, novio de Lali Espósito y dueño del canal Gelatina, dijo no entender lo que está haciendo Cristina contra Kicillof, y le preguntó directamente: “¿Qué hacés con Pichetto? ¿Qué hacés con Moreno? ¿Por qué destrozás a Kicillof?”.

La explicación es sencilla. Cristina Kirchner, además de corrupta, autoritaria, violenta, ladrona y mala persona, nunca fue la brillante arquitecta política que muchos creen. De hecho, transformó al PJ en una máquina de perder elecciones. El peronismo perdió seis de las últimas siete: 2013, 2015, 2017, 2021, 2023 y 2025. ¿Por qué? Porque Cristina Kirchner se dedicó a destruir, sabotear y cachetear a sus propios sucesores. Hizo pelota a Scioli en 2015, a Alberto en 2019, a Massa en 2023. Y está haciendo lo mismo ahora con Kicillof. Porque Cristina destruye siempre todo lo que no sea ella o su hijo.

Sergio Massa terminó siendo el candidato de Cristina después de haberla llamado “ladrona” y de haber prometido meter presos a los ñoquis de La Cámpora. (Foto: PJ bonaerense).

Tal es así que la propia rea, desde su prisión de San José 1111, mandó al periodista Pablo Ibáñez a decir que Kicillof no es su candidato.

Cuidado con esto. Hay que poner un pequeño asterisco al análisis de supuesta ruptura total. Guarda que al final siempre terminan todos juntos. Guarda que mientras se pelean en los medios, subterráneamente hay negociaciones. Alberto y Cristina fueron juntos después de decirse las peores cosas que se pueden decir dos seres humanos. Sergio Massa terminó siendo el candidato de Cristina después de haberla llamado “ladrona” y de haber prometido meter presos a los ñoquis de La Cámpora. No nos comamos el amague porque es muy probable que, después de toda esta novelita, Axel y Cristina terminen en la misma boleta. Acordémonos de que La Cámpora hace la revolución con el iPad desde el Apple Store de Miami.

Lo curioso es que, efectivamente, como dice Berni, Axel Kicillof y su gente hoy están defendiendo la gestión de Alberto Fernández. Carlos Bianco dijo que estábamos mejor con Alberto. Veamos los datos: el ciclo K terminó con la inflación más alta del mundo, por encima del Líbano y Venezuela. Cristina Kirchner, Alberto Fernández y Sergio Massa dejaron el poder con un índice de pobreza que rozaba el 45%, afectando a 20,8 millones de personas. La pobreza entre los menores de 17 años llegó al 62,9%. Y el Banco Central quedó con reservas de menos US$10.000 millones. Eso defiende el funcionario que es la mano derecha de Kicillof.

Mientras se pelean en los medios, subterráneamente hay negociaciones. Alberto y Cristina fueron juntos después de decirse las peores cosas que se pueden decir dos seres humanos. (Foto: AFP - Luis Robayo).

Pasando en limpio: hoy el gobierno tiene enfrente, como principal opositor, a una figura que defiende el gobierno de Alberto Fernández, que hizo un desastre con YPF, que hizo un desastre con el Club de París, que dejó un año y medio sin clases a los bonaerenses. Y además tiene una gestión espantosa blindada por muchos medios. Según datos oficiales de la Procuración bonaerense, el año pasado hubo 502 homicidios en la provincia de Buenos Aires: una persona asesinada cada 17 horas. Y 118.868 robos en 2025, según el Ministerio de Seguridad Nacional: 326 robos por día, uno cada cuatro minutos.

No podés perder contra esto. Tenés el apoyo histórico de Estados Unidos, el dólar planchado, la inflación bajando, Cristina presa e inhabilitada, la oposición rota y récord de exportaciones.

Por eso era necesario cortar con la sangría y el daño autoinfligido del caso Adorni. Y por eso es una decisión correcta y racional desde el punto de vista político incorporar a Santilli. Como dice Joaquín Morales Solá, Santilli es un viejo acróbata de la política. Un viejo profesional. Lo interesante de Santilli es su mapa de relaciones. Alguien lo describió así: “Tiene más contactos en su celular que Guillermo Coppola cuando era representante de Maradona.” Hugo Moyano, Luis Barrionuevo, Daniel Hadad, José Luis Manzano, Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti, Mauricio Macri, Paolo Rocca, María Servini, Gerardo Zamora, Francisco De Narváez, Jorge Brito, Gerardo Martínez.

Lo llaman para esto: después de ganar las elecciones del año pasado, el gobierno se sobregiró y dañó la relación con el círculo rojo. Se peleó con Techint, con Aluar, con los medios, con los bancos, con la UIA, con Comodoro Py. Decisión: recomponer. ¿Por qué? Porque después del Mundial arranca la campaña de nuevo. Y en campaña, cuantos menos enemigos, mejor.

De todas maneras, la elección no se gana con el círculo rojo. Se gana con la economía. Según datos oficiales, la morosidad volvió a crecer en mayo y casi 7 millones de personas ya no están en condiciones de recibir un crédito. Cuatro de cada 10 personas menores de 35 años con préstamos activos presentan al menos una obligación en mora.

De esto se tienen que ocupar para ganar las elecciones. Mejorarle la calidad de vida a la gente. No es Santilli. No es Adorni. No es Kicillof. No es Insaurralde. No es Cirio. Es la billetera. Es la cuenta de Mercado Pago. Es la economía. Ya lo dijo alguien que sabía bastante: “El órgano más sensible del ser humano es el bolsillo.”